 |
Raúl, Santiago, Fernando, Yony, Joaquín, Nacho, Maxi. |
La meteorología anunciaba temporal, para la tarde y noche, pero la pesca no se suspende, llevamos lona. Vemos como un misterio, quien pude ir y quien no. Como que "alguien" es el que convoca. Fuimos los que fuimos. No mucho más que concretar la hora de salida, lo demás el corazón lo hará desde dentro, en cuanto a comida, bebida y elementos para el campamento...En la partida hay fotógrafas, hay quien cuida a otros, hay cocineras que envían algo rico... En el viaje, cuentos de otras pescas... hicimos leña en el camino, alguien había puesto una parrilla y seguramente va algo para su servicio... En las porteras y alambres eléctricos, aparecen los servidores. Nadie manda, simplemente alguien hace lo que hay que hacer por amor...
Se nota la ceca en los campos y pedimos como agradecimiento, que traigamos un poco de lluvia. La taipa de la represa, fue el lugar elegido para acampar. Rediñas al agua, para mojarrear, y al momento la primera alegría, una tararira sacada con ciñuelo por Maxi.
Y Fernando encarna los aparejos, tira lejos y saca un bagre (El único pes de 1 kg. que no fue devuelto al agua) y después sigue sacando tarariras. Joaquín y Jony las van a buscar con ciñuelos, a las lenguas de agua y traen dos más.
Se dobla el riil de Santiago y pesca una de dos quilos y medios.
A la tardecita la pesca era buena, ya iban como 10, mientras que Raúl y Nacho miraban sentados, con sus piolas encarnadas, sin movimiento alguno. Cuando pica no hay tiempo de nada... cuando no pica es como que "alguien" nos pidiera que nos encargáramos de servicios, como el de las rediiñas recogiendo carnada...
Ese mismo "alguien" desde el corazón, nos impulsó a armar el fuego para todos. Los pescadores, sacaban y sacaban, nosotros dos nada de nada...
Raúl se puso a servir una pizza, y después una dulce pastaflora. Nacho pide un poco de viento para que les mueva las piolas de ambos, que al llegar la noche van invitos, sin ni siquiera una disparada. Pero encuentra el servicio de pesador, de tarariras, con la balanza. A la media noche Yony y Joaquín ya tenían algunas con falta de gramos para llegar a los 3 kg.
Y en eso se dobló la caña, a Nacho, sonó la campanita, corrió la piola del aparejo azul hacia el agua...
En un instante estaba de pie embarrado en la orilla, manotié la piola esperamos un nuevo piqué... pie derecho hacia adelante, corazón latiendo a mil, mirada en la piola que se pierde en el agua... los compañeros hacen silencio y alientan con un: "es grande por la disparada"...
Se viene hacia la orilla, ajustó la piola... trago un poco de saliva... mano derecha estirada hacia el lago, pronto para tirar y fijarla...
Todo es quietud, pero el pescador sabe de paciencia... hasta que llega el momento donde se levanta la piola en el agua, respondo con un tirón, la mano izquierda atrae un metro de piola y se siente el peso.... es como de tres quilos... y viene nomas...
Coletea fuera del agua a unos 20 metros de la orilla y la barra alienta y el pescador está en el momento sublime de la pesca: pescando.
Y en eso escucho una voz que me dice: Nacho voy a orinar... era la voz de mi madre... me despertó del sueño esta mañana...
Dicen que uno sueña lo que desea y que no se ha podido concretar en la realidad... Así fue la noche de pesca, disfrutando de los pecados sacados por otros, bajo una cálida noche estrellada, mateando con los amigos... esperando que mis aparejos se movieran... casi toda la noche fue quietud de piolas, sin el canto de mis campanas... por suerte está la alegría de la pesca de otros, la alegría de estar pescando... y siempre nos queda la posibilidad de SOÑAR... creo que era grande, grande la que venía... esta mañana mis dedos están cortados por la piola ja ja ja. Soñemos con los que deseemos soñar... Soñemos como soñamos los pescadores: La mejor pesca (en lo que sea de nuestra vida) es la que está por venir... más aún si en la actual no nos ha ido bien.
En nuestras pescas hay un signo claro del evangelio: la multiplicación de los panes. Una sola parrilla al mismo fuego. Y aparecen chorizos, muslos de pollo y asado. No es preciso decir nada... cada cual aporta lo que trajo y toma lo que gusta. Comimos bien y sobró... Es el signo del cristianismo... que también se concretó en único balde para las mojarras, una misma bolsa para las tarariras pescadas y cada uno eligió cuales llevar... Todo puesto en común... En la madrugada de un nuevo día fue tan grande la alegría que el fotógrafo tembló de emoción... llegó la primera de Nacho y peso kg. 2.300  |
| FAZENDA DE CERRO CHATO |
Por momentos en la pescan salen las preguntas sobre problemas actuales como son las adiciones que destruye personas y familias. Es bien cristiano "la esperanza" poder en la noche señalar estrellas, mostrando fotos de esos "campeones" que se han animado a decir su verdad de adicto, y han pedido ayuda. Dejando claro que no hay respuestas simples, a una problemática muy compleja donde nadie está libre de caer... el Maligno siempre quiere juzgar al que cae o a su familia... |
| FAZENDA MONTEVIDEO |
Siempre hace más ruido el árbol que cae, que el monte que crece... La fe bien cultivada en Jesús, nos lleva a esos lugares donde "la resurrección es posible"... y nos hace ver que es para todo quien quiera nacer de nuevo... Las fotos son de los que este carnaval lo están viviendo bien distinto a los anteriores... |
| FAZENDA EN MELO |
Es bonito en una pesca, o en el almacén, o en cualquier lugar poder contar que "Jesús resucita a quien quiere, y quien cree"... es bonito contarlo sintiéndose parte de esa familia... Bonito estar pescando donde alguien que trabaja en este campo, y nos da permiso para entrar, es parte de esa obra silenciosa de árboles caídos que causaron tanto ruido, dolor y hoy crecen en silencio... como signo del Amor de Dios, que sigue Amando incluso cuando ya todos han perdido la esperanza... cuando se toca fondo y uno mismo cree... que todo está perdido...
En las pescas hay confesiones en silencio... cada uno se encuentra con su historia y presente... Pero también hay charlas que alivianan la mochila.... Sin faltar los enojos... Cuando Raúl decía sinceramente que sentía paz y agradecimiento por estar ahí... alegría por la buena pesca de todos... pero que estaba creciendo en él, una fea rabia por no haber sacado ninguna... parece que Dios lo escucho y el aparejo blanco llevo la campanita con luz para adentro del agua... y ahí el pescador pudo mostrar sus habilidades y sacó una de las grande grande... y después otra y otra ...
A Raúl, pescador de profesión, con lo que crio a los gurises, le pregunte porque Jesús habrá elegido primeramente a pescadores y él me respondió: los pescadores somo gente sufrida, curtidos bajo el sol y la lluvia, creemos que Dios puede tardar, pero siempre nos hará llegar su mano, su amor, sus peces... y lo más lindo es que el sabe de nuestras imperfecciones y nos Ama igual...
Y sólo faltaba la bendición del agua... desarmado el campamento comenzaron las goteras... y en el camino se vino un chaparrón... En el silencio nos miramos y agradecimos a Dios: nos dio todo, sol, estrellas para la pesca y al partir llego la lluvia, para los que nos dieron el permiso de pescar en sus campos tan necesitados de agua. Dios es Dios... sólo hay que darle lugar en nuestra vida y actividades... y el lo hace todo bien a su modo y a su tiempo... cosa que muchas veces no sabemos o no queremos comprender... porque le hablamos, pero no lo escuchamos...
Nacho