Hoy en la misa en la capilla San Expedicto, donde tambien celebramos un bautismo, Reflexionamos que la CUARESMA: es un buen tiempo para desprendernos de todo lo que no es AMOR.
Es cierto que Jesús hizo algunas curaciones, e incluso resucitó a algún muerto... Pero Jesús vino a algo mayor: mostrarnos el AMOR de Dios. Y la muerte de Jesús nos regala algo que no se compra con dinero, ni hay persona humana que nos pueda dar: el PERDÓN y la vida ETERNA.
Ese Amor de Dios también hoy está presente entre nosotros. Matías y Pamela, que trajeron a bautizar a su hija Rafaella, nos movilizaron todos nuestros pensamientos.
Ellos se enamoraron cuando ambos tenían apenas 16 años. Un Amor abierto a la posibilidad de fecundar una vida nueva. Ese fruto se hizo esperar, llegó recién 16 años después.
Hoy nos preguntamos que habrán sentido los padres de Matías y Pamela, los amigos, el cura, la gente que dice creer en Jesús... que habríamos pensado, sentido y dicho, cuando dos gurises de 16 años se reconocen enamorados uno del otro y siguen al amor...
CUARESMA es un buen tiempo para volver al AMOR de Dios. Para volver a Dios tenemos que desprendernos de lo que no es amor, que está en nuestra mente, en nuestra historia, en nuestras prácticas religiosas...
Las nomas son para el hombre y no el hombre para las normas... si hay alguna norma que nos aparta del camino del Amor o que nos aparta de Jesús hay que superarla... Los evangelios dan testimonio como mujeres, niños, personas tenidas por pecadores o impuros, trangredieron las normas y Jesús los recibió... El mismo Jesús puso siempre el AMOR al prójimo por sobre toda norma... así le fue ante los poderes religiosos y políticos... así nos irá si seguimos el camino del Amor... (Lucas 9, 22 - 25)
El AMOR de Dios es como su ESPIRITU que sopla cuando quiere y como quiere... a veces llega muy temprano y otras veces se hace esperar... El Amor llega... porque ya está hoy entre nosotros... hay que saber persibirlo más allá de nuestros pensamientos, más allá de nuestras relaciones... Hoy se nos Dio a TODOS el Amor de Dios en ésta familia... Nacho