sábado, 7 de febrero de 2026

HERMOSO TENER AMIGAS Y AMIGOS QUE SON LUZ Y SAL, COMPARTIENDO EL MISMO CAMINO CON JESÚS.

Con: LAURA, VANESA, MABEL
Es hermoso que las personas que nos sirven en la cocina, en la limpieza, sean nuestras amigas. Ellas y ellos, son las que evalúan realmente nuestra relación con el Dios de Jesús. 

Jesús que tenía la misión de mostrarnos y ofrecernos el rostro amoroso de Dios, se hizo uno de nosotros. Necesito aprender nuestro idioma para comunicar en vida, gestos y palabras ese mensaje tan maravilloso. Propuesta que es capaz de indicarnos, elevarnos, y acompañarnos a vivir ese modo de verdadera, liberadora, amorosa, humanidad. La escuela, la universidad de Jesús, fue la VIDA COTIDIANA desde Belén a Nazaret. Aprendió especialmente de las personas que trabajaban en favor de la vida: agricultores, pastores, pescadores, amas de casa, comerciantes, changadores...
 
Un Jesús que aprendió, recibió y vivió ese modo de relacionarse desde el servicio. Tanto que, en su despedida, nos dejó como testamento "el lavatorio de los pies" junto a su presencia en el pan y vino sobre la mesa. Algo profundamente desconcertante para sus discípulos, y que hoy evitamos recordar, porque cambia el orden en las relaciones. Los primeros no son los que dicen señor, señor, y si los primeros son los que hacen los trabajos más humildes, que son los que sostienen la vida. El antiguo testamento presentaba a un Dios todopoderoso, por lo tanto, los bendecidos por Dios eran los con mayor poder. Jesús con su vida, y palabras cambia el lugar de Dios, y por lo tanto los Bienaventurados son los servidores. (Mateo 4, 25 - 5,12)

FAZENDA MONTEVIDEO
Los chicos de la FAZENDA, que cayeron en algún tipo de adicción que les quito la libertad y los llevo a relacionarse mal con sus seres queridos, y la sociedad, tienen tres pilares para volver a nacer como personas realmente humanas: Trabajo, Comunidad y Espiritualidad. Podríamos decir que la Espiritualidad, no es solamente los momentos de oración, también hay una espiritualidad llamada amor para hacer los trabajos, y una espiritualidad que reconoce al otro como hermano en la vida comunitaria. 
FAZENDA CERRO CHATO
Esta semana el equipo misionero diocesano que acompaña el Taller Bíblico misionero con los muchachos de la Fazenda, hizo presente la realidad de este tiempo de CARNAVAL. Buscando las raíces de "soltar la carne", que tiene que ver con hacer visible nuestros verdaderos deseos interiores, para ser ayudados a liberarnos de las practicas que no apuestan a la vida, y que no se camina en el Amor. Desde un hecho de vida de la sabiduría de los Guaraníes, desde un relato de Amor, muerte y resurrección, el taller nos llevo a hacer presente a los seres queridos fallecidos, en su mayoría recordaron hicieron presente a sus abuelas y abuelos. Y recordar los buenos carnavales cuando se vivió en Familia. Las palabras y las miradas trasmitían vida, amor y color, cuando se compartía estos lindos recuerdos. Los cuales después vinieron tiempos OSCUROS por querer evadirse de la realidad exigente o dura, evadirse por medio de una adición, que los hizo caer en una realidad desintegradora.
La Palabra, iluminó nuestras vidas con la propuesta de ser sal y luz ahí donde nos toque estar hoy. (Mateo 5, 13 - 16)

Agradecidamente los muchachos por estar en un espacio de iglesia donde se recibe a todos... cada uno llega con sus oscuridades, humillaciones y faltas. Aquí en el encuentro con Jesús, en una propuesta de vida comunitaria, laboral, de servicio, de oración y gratuidad se vuelve a encender la luz dentro de cada uno. El sabor al amor que ponen los compañeros en la vida en común, sus luchas contra sus demonios, sus pasitos de libertad, es muy importante para todos. La liberación, el crecimiento, el encuentro con la luz de Cristo no es individual, es personal en comunidad.

Pidiendo en la oración poder discernir, y elegir la luz, la sal de los compañeros, y poder dejar encender y dar sabor a nuestro mundo interior, dejando que Jesús nos libere del egocentrismo que se queja de lo que no tenemos, de lo que no tuvimos. Devolviéndonos la mirada al valor de la vida, del tesoro de estar vivo, de la posibilidad que Dios nos da de tener prójimos para amarnos, que hoy son estos hermanos, la familia que Dios nos regala y con la cual tenemos la posibilidad de recibir su luz, ser luz y recuperar el sabor por la vida, siendo servidores de los demás. 

Equipo Misionero 
Visita Fazenda Cerro Chato
Si nos dejamos Amar por Dios él nos lleva a amar al prójimo-próximo, y si amamos al que hoy tenemos cerca, de alguna manera sanamos la falta de amor con otros, que hemos tenido, y nos preparamos para Amar a los que mañana sean nuestros prójimos...
Nacho 

martes, 3 de febrero de 2026

AMISTAD DE DIOS CON SAN PABLO

 

Curso Nacional de Formación Biblica 2026

Yo creía que era un buen pescador… Pero, un día fui de pesca, preparé todo el equipo y me puse en camino. No podía faltar la motosierra para hacer leña, que serviría para alimentar el fuego, que daría calor y luz. Dejamos un espacio en la camioneta que fue ocupado por una muy buena leña seca cortada en el camino.

Llego la tardecita, armamos el fuego, y parecía que lo tenia todo, para que fuera una buena pesca. Y cuando el sol se va ocultando en el horizonte, era la hora de prender el fuego. Ahí entre en crisis, no tenia con que encender el fuego.

 No era noche de luna, tampoco tenía linterna alguna y la casa más cercana estaba a unos cuantos kilómetros del puerto donde estaba acampado. Entre en crisis, sin saber que hacer. Cuando fue oscureciendo empecé a juntar las cosas para regresar, a tientas tropezando con las cosas. Me sentía frustrado, por no poder seguir la pesca en la hora mejor, al anochecer. Por momentos tenía la tentación de culpar a los que no habían podido venir, pero en el fondo era consciente de mi pecado.

 Por pura gracia de Dios, se presenta ante mi un trabajador rural, que regresaba de sus tareas de campo. Vi que estaba fumando, tabaco armado. Lo sentí como mi salvador, un enviado por Dios.

El al ver mi fuego apagado, me ofreció su encendedor, el cual inmediatamente fui a recibir, el cual utilicé para encender el fuego. Agradecidamente lo invité a cenar juntos, unos chorizos que puse a la parrilla. El acepto y tuvimos una hermosa charla, y una muy buena pesca juntos. Hoy somos muy buenos amigos.

Cuantas veces en nuestra vida, nos creemos bueno para realizar alguna actividad. Desde trabajos a relaciones humanas. Muchas veces nos va bien…

Pero en algún momento de nuestra vida, yéndonos bien, o por perdida de algo, sentimos interiormente que el fuego interior se va apagando o se apagó. Y entramos en un tiempo que llamamos de crisis, de oscuridad, sin saber muy bien hacia donde seguir caminando.

Ese momento aparece las tentaciones, de volver a atrás, de suspender la pesca, el sentimiento de frustración nos envuelve. Es un momento de oscuridad, propicio para perder el control de nuestros deseos y tener algún tropezón…

Ese es el momento justo para que, quien me busca desde siempre, se me aparezca. Quizás estaba ahí, pero al no necesitarlo, no me abrí a su presencia, a su ayuda. Dios su Espíritu es muy respetuoso por nuestra libertad: de tener una vida individualista, eligiendo mi camino, haciendo las cosas de la manera que quiero, o abrirme a su amistad, escuchar su voz, recibir su chispa que enciende el fuego interior, y dejarme conducir por la guía de su luz.

El momento de crisis, de oscuridad, es el momento donde mis fragilidades me pueden llevar por mal camino, aparecerán ofertas tentadoras… pero también es el momento ideal para abrirme al regalo de la presencia, del amor de Dios.

Los escritos de San Pablo
Expositor: p. Fidel Oñoro

Pablo era un hombre bueno, cumplía las leyes religiosas… hasta que le comienza a faltar algo… y se daba cuenta que no era tan bueno como parecía. Hasta que entra en crisis, y ahí tiene un encuentro personal con Jesús, quien va a su encuentro cuando lo ve caído, sin rumbo y le ofrece su amor.

Pablo se abre a ese amor, se deja abrazar, lo abraza, y es ese Espíritu de Amor lo transforma, haciéndolo ver el sentido verdadero de su existencia…

Desde ahí en más, Pablo puso en primer lugar la amistad con Jesús, y se dejó guiar por él, sabiendo que seguirlo, era pasar también por la cruz. La cual no era una perdida y si una ganancia, en bien de todos.

Delegación Diócesis de Melo

Hay muchas personas viviendo sin que Dios sea su chofer. Algunos no necesitan de Dios y otros manejan ellos y piden a Dios los acompañe en sus proyectos personales, familiares, políticos o pastorales. Hasta que en algún momento se viene la noche, porque la noche llega sorpresivamente o por un tropezón, o una perdida. Ahí es el mejor momento para descubrir la mano que Dios desde siempre nos ofrece.

Amistad que luego elegimos cultivarla y escuchar a ese amigo en su propuesta para nuestra caminata. O volvemos a tomar el mando de nuestra vida, complaciendo nuestros deseos, los deseos de seres queridos o del deber ser, según el mundo.

Si lo ponemos a Dios de copiloto, o lo bajamos de nuestras andanzas él no se enoja y tampoco nos desea el mal… su Amor es fiel, dejándonos siempre libres de recibirlo o no.

Es muy distinto dejar a él, que tome el timón de nuestra vida… es tener fe en su amor, es dejar a Dios ser Dios en mi vida…

Nacho.