domingo, 5 de octubre de 2025

DEVOLUCIÓN 28 TALLER BIBLICO MISIONERO

OMBUES DE LAVALLE - COLONIA
Nuestra comunidad campesina "El altarcito de la Pocha", en el paraje que llamamos PLANTA PIONERA, tiene mucha vida y convoca a vecinos y a gente que viene de lejos. Cada año buscamos hacernos tiempo para "un Retiro". El año anterior hicimos el signo de plantar un árbol todos juntos.
Este año contemplando el Dios que nos habla a través de la creación vemos la necesidad de PODAR y ABONAR para seguir dando buenos frutos: SERVIR. Siempre partiendo de la sabiduría de Dios en nuestra gente, enriquecida por la sabiduría del Dios de la persona de Jesús, en su Palabra.
Mucho se habla de San Francisco de Asís, pero no en todos los lugares se experimenta lo que el descubrió y eligió vivir: Que el desprendimiento de las cosas materiales, poniéndolas en común con todos, incluyendo a los excluidos... es el camino del Amor, es el camino realmente humano, es el camino que recorrió y propone Jesús y se vive con humildad y alegría. Acá no hay monumentos, ni cuadros, ni templos, ni al santo Francisco, ni a Jesús, pero se respira ese Espíritu que los hizo libres para vivir la fraternidad humana. Incluyendo la relación con la creación, como la casa común a ser contemplada y cuidada. 
No hay el orden de cuartel, ni de un hotel, las cosas son para el encuentro, para las personas y no las personas gastan su vida, para mantener museos y tener más cosas. La comida no es puesta sobre manteles blancos, pero se busca que sea sana, natural, abundante, para todos, por eso no falta la fruta, la verdura, dulces coceros... El cocinar y comer juntos, es un signo de hermandad, son realmente momentos eucarísticos al modo de Jesús.
PODAR - PERDONARNOS: En toda vida y relaciones humanas existen las diferencias, las discrepancias, los errores, por tener distintas visiones y acciones. El tiempo nos hace ver nuestros errores, que todos los tenemos. Y ahí aparecen tres posturas diferentes: 
1 - Ocultarlos, negarlos a esos errores e incluso culpabilizar a otros.  
2 - Paralizarnos, sentirnos mal, vivir con sentido de culpa. 
3 - Reconocernos necesitados de una poda, buscando el perdón, hasta quedar limpios.
Sencillamente hicimos el gesto de tomar una rama seca, poner en ella lo que reconocemos como error nuestro y queremos que el Espíritu de Dios Pode, Perdone. Tomamos las ramas cecas, las podas y las transformamos en abono para el árbol sembrado el año anterior. De nuestros errores y de los errores de los demás podemos aprender mucho. También llevamos agua, para regar el arbolito. 
REGAR - ABONAR - NUESTRA FE: Otra vez recurrimos a la sabiduría campesina, para ver los efectos del agua en una planta y después en nuestra vida. La utilizamos como "bendición de Dios", para alimentar nuestra fe, para regar la las raíces del Amor.  Luego con abrazos nos bendecimos unos a otros en nombre de Jesús, y los seres queridos que recorrieron su mismo camino: vida, muerte y resurrección..
CENA ENCUENTRO EN LIBERTAD... Anticipo de la Fiesta del reino de Dios. Que para algunos fue hasta las 3 de la mañana con canto y baile. Juntos esperando el temporal, que no se podía evitar, pero es muy distinto enfrentarlo individualmente a pasar por el temporal comunitariamente.

EL DOMINGO comenzó con rueda de mate... encuentros, anécdotas, servicios.
.. Luego la misa en la capilla del Pueblo, uniéndonos a la comunidad local, que es acompañada por las Religiosas Misioneras Jesús Verbo y Victima, "parracas". El camino que venimos haciendo en el retiro es el camino de la eucaristía: Encuentro comunitario, experimentando el Perdón de Dios, el alimento con su Palabra y con el mismo Jesús en su cuerpo y sangre. Envió misionero para dar mejores frutos.
En casa, nuevamente, comenzamos agradeciendo por los SERVICIOS, que son frutos de la Fe del Amor. Las bacas del tambo, las arañas, las gallina, los arboles... nos conectaron con la fuente de nuestra fe, con Jesús de Nazaret, que sabia leer en la cotidianeidad, en la naturaleza, el mensaje de Dios para trasmitir el modo amoroso de ser de Dios. Sin faltar el signo del pan bendecido y compartido entre todos, como signo de comunión. Y más abrazos... 
SANTA TERESITA:
Nuestra comunidad estuvo de fiesta, acompañada por distintas comunidades de la parroquia. 
Lo celebramos con la misa precedida por Pablo nuestro obispo y después una fiesta lluvia. Gladis 
TEINTA Y TRES:
Este taller me recuerda que es lo más esencial e importante de mi vida, la FE... no sabría vivir si la perdiera... hay que estar alertas porque hay muchas distracciones que nos quitan del centro. Esta Palabra me recuerda a lo que estamos llamados a vivir cada día: el Servicio. Aun con una fe pequeña se pueden hacer cosas grandes como los Santos lo han hecho. La FE en JESÚS, el Perdón, el Amor, la Comunión con los demás y el Servicio es lo que cuenta. Hacer esto es un Mandato, no un privilegio por lo cual debamos esperar recompensa... Nuestra fragilidad nos hace caer en desánimo, pero en Comunidad nos alentamos a seguir. Y en la Eucaristía Dios se nos sigue regalando como alimento que fortalece para el camino a andar. Doris

 CERRO CHATO - FLORIDA:

Nos llegó mucho comenzar el taller escuchando la historia de San Francisco para contarle a nuestros hijos. Un joven con una historia familiar con luces y sombras. Con una tierna madre y un padre autoritario, violento, explotador. En una iglesia muy corrompida por los deseos de poder. En una sociedad donde los pobres eran explotados laboralmente y los leprosos desechados a las periferias. Ahí se educa y crece Francisco, con sus impulsos a la gloria, a las fiestas como joven con dinero. 

Y es justamente después de experimentar el vacío de la vanidad, de tocar fondo en los deseos de éxito, pasando por la cárcel, con problemas graves de salud física y mental, se encuentra con los leprosos y cambia sus preguntas interiores, y cambia su relación con Dios, con las cosas materiales y cambia sus prioridades, y cambia su vida... Deja todo, lo material, lo familiar, las amistades, para ponerse al servicio de los más excluidos que los reconoce como a hermanos, como a Jesús. Su vida muestra de alguna manera la opción de Fazenda por nosotros "los leprosos" de hoy. Misteriosamente revelando a quien escucha la Palabra y la pone en práctica, que aquí entre nosotros es un lugar prioritario de presencia de Dios, para quien lo anda buscando. 

Francisco no fue un trabajador social por los leprosos y pobres, francisco fue un buscador de Dios, de una vida con sentido nuevo, y en ellos se encontró con Dios y cambio su vida, así como cambia nuestra vida acá, y también de los voluntarios y de algunos familiares. El Dios de Jesús está en las periferias y en los excluidos... accesible a todos los que lo buscan.  

Sobre la Palabra bíblica, nos enfocamos en el perdón. Los pecados y los errores no son siempre de la misma dimensión, pero siempre se pueden perdonar según Jesús. Necesitamos que nuestra fe sea por lo menos del tamaño de un grano de mostaza y alimentándola, crece nuestra posibilidad de perdonarnos y perdonar. Perdonarnos es muy importante para poder perdonar, para sanar viejos dolores, para vivir en paz, para ser mejores personas. Algunos como Albano sienten mucha liberación al sentir que pueden perdonar de corazón. Que el mandato de Jesús de perdonar siempre para él, está siendo posible y lo está entendiendo. Antes perdonar era solo decirlo, hoy es sentirlo. Para otros poder perdonar es lo que hace que puedan recordar sin dolor y sin rencor. 

Monte Carmelo
Aquí en Fazenda, con su espiritualidad se puede perdonar cosas muy duras y perdonarse cosas horribles que hicieron sufrir a nuestra familia. Nos gustó mucho, el taller de hoy, porque pudimos hablar todos, sin ser juzgados, descubriéndonos en camino. Daneé está recuperándose de una operación de la vista, la tuvimos muy presente. Hoy nos acompañó Rosita, que hace el taller en Tupambaé, y hoy vino como misionera. Graciela. 

BETANIA - MELO:

En la Fazenda femenina también tomamos el taller centrado en el Perdón. Cuando nos encontramos con Jesús, nos damos cuenta que él ya nos ha perdonado, lo que nos cuesta como mujer es perdonarnos a nosotras mismas. Quizás lo cultural e incluso lo religioso, influyen, tenemos una formación donde siempre la mujer es la Eva, la culpable del pecado. Socialmente al varón se le perdona más fácilmente. Veíamos que una de las causas de dificultad para perdonar, es que nos cuesta "enojarnos" con el mal en el otro. Tenemos como mujer la tendencia a justificar el mal (especialmente en los varones) los tratamos como "pobrecitos" y nos culpabilizamos a nosotros mismas. Viendo la vida de Jesús, plenamente humano, vemos que "se enojaba" contra el mal en las personas. Como mujeres nos tenemos que permitir enojarnos e incluso cultivar el enojo con cosas pasadas, para sacarlo de adentro y dar lugar al perdón. 

La invitación de Jesús es a "reconciliarnos" con nuestra historia, mirarla con lo los ojos de comprensión y misericordia con la que nos mira Dios. Superar frustraciones, por cosas que no eran para nosotras. Poner la mirada en Jesús resucitado y creer en la resurrección, de que podemos recomenzar, vivir una vida nueva, quedar limpias, recuperar nuestra dignidad como mujer y persona. Deseamos crecer en la Fe, para que Dios haga lo que no podemos hacer sin él. Concretamente la Fazenda propone actos de amor, pequeños servicios, que son los que desarrollan el amor hacia los demás, y ahí experimentamos crecer en la fe, en el amor a Dios.
SAN JACINTO - CANELONES:

EL PERDÓN: es reconocer que nosotros también fallamos. LA FE: es saber que Dios mira nuestras acciones y tenemos FE en el todo nos será posible. EL SERVICIO: aprender que nosotros podemos hacer muchas cosas por los demás y valorar lo que ellos hacen por nosotros. Me quedo en especial las palabras de Jesús: "Somos simples servidores, no hemos hecho más que cumplir con nuestro deber". Entiendo que me dice: Que debo tratar a los demás de igual forma más allá de las tareas que desempeñe. Agradezco por el taller que me posibilita: Nuevos aprendizaje y reconocimiento de mi misma. Rita ( Desde el equipo del Taller Misionero acompañamos a Daysi en la despedida de su esposo, rezando para que lo descubra resucitado junto al Dios de Jesús)

LOS DEL FONDO DE LA CATEDRAL:

Nos volvimos a encontrar y la rueda se volvió a formar.... cada uno llegando a su tiempo. Nos preguntamos como vivíamos el enojo. En general nos enojamos, y es visto como algo a reprimir. Sin embargo al mirar la vida de nuestro referente humano Jesús, vimos en su ejemplo que: es humano, necesario y bueno enojarse.

La Palabra nos presentaba "la pedagogía de Jesús". Seguramente los primeros dicipulos se equivocaba bastante. Y entre ellos costaba aceptar los límites, errores de los otros. Entonces Jesús habla de que es bueno reprenderse unos a otros, corregirse... siempre dispuesto al perdón cuando alguien lo requiera. Sin embargo los dicipulos se sintieron sin fuerza para perdonar. Entonces pidieron más fe. Mayor fuerza del Espíritu. Y Jesús da un paso más... pone el SERVICIO gratuito como centro de la vida. Algo que es más asesible a los sencillos... Algo que para muchos es parte de su trabajo... Lo que hace Jesús es "mirar la mitad del vaso lleno" en sus compañeros. Resaltando, potenciando lo Bueno, crece la FE y con un poquito de Fe puedo comenzar a perdonar y perdonarme. 

Rezamos, por los enfermos, por el hermano de Julia fallecido, por una abuela que cumple los 90 el lunes, por los que no pudieron estar, por las chicas y chicos de la Fazenda. Y la cena... un momento donde se ve  el Espíritu de Dios.... personas bien diversas, con distintas heridas... en un clima familiar... Cada uno charlando con quien quiere.... algunos difrutando de servir.... Realmente un milagro...

Si alguien quiere sumarse

 personalmente o como grupo,

 pedir a Clara 
la propuesta del taller siguiente:

+598 93 894 360

viernes, 3 de octubre de 2025

MATEANDO CON EL p. CACHO ALONSO



ATEISMO - ADICIONES – SUICIDIO

ESCRITO PARA LOS INSATIFECHOS

 "Crece el ateísmo a la persona.

Necesitamos encontrarnos 

con alguien, 

que crea en nosotros"

p. Cacho 

Recuerdo que nos encontramos en la calle con un niño “con hambre”. Íbamos de camino al supermercado a comprar una oferta de fideos. Lo invitamos al niño para que nos acompañara y eligiera algo de comer. Sorprendido, el niño, se puso a caminar a nuestro lado, sin dejar un instante de hablarnos, contarnos cosas, estaba feliz...

Al entrar y encontrarse con aquel lugar bien iluminado, con techos muy altos, casi hasta el cielo, con un clima agradable, que invita a quedar todo el tiempo necesario … y más. Al niño no le daban los ojos para ver tanto, quedo mudo, sonreía, pero a su vez parecía llorar. Con sus manos refregaba sus ojos, se rascaba la cabeza, acariciaba su panza.,,

Nos miro como preguntando ¿Qué hacía? Era primera vez que podía entrar a este lugar. Estaba descalzo, con su ropa sucia y rota. Más de una vez intento entrar, y la seguridad se aseguro de mantener limpio el lugar. Ni siquiera en el estacionamiento podía hacer algunas monedas. Alguna ves pudo tener el privilegio de comer algo de “las sobras” en los contenedores. Algo dañado o pasado de la segunda fecha de vencimiento. O ver la propaganda por televisión.

Lo miramos sonriendo, e intentando trasmitirle confianza y serenidad, le propusimos que eligiera algo para alimentarse. Inmediatamente tomó lo que estaba más cerca, ahí en la primera góndola, a la altura de sus ojos. Que se pueden imaginar cuanto de buen alimento tendría. En un instante lleno su buzo que utilizo como canasto, lo lleno de distintas cosas.  

Nos miró nuevamente sonriendo, pero como llorando... y al ver nuestra aprobación a dejarlo libre, camino unos pasos y otros… dejaba caer cosas para hacer lugar a otras. Los paquetes grandes y con papeles brillantes eran muy atractivos, pero exigían mayor lugar y por lo tanto mayor desprendimiento. Se perdió en el supermercado, en esa dinámica de agarrar algo nuevo, descartando lo primero elegido.

Nosotros nos dirigimos al fondo, pasando por muchas góndolas… Allá en el fondo estaba la oferta de fideos que buscábamos. Rodeada de productos complementarios para cocinar con fideos. Desde diferentes quesos, hasta bebidas de todo tipo, sin faltar los postres. Confieso que nos costó, no sumar nada a lo buscado, ayudo que entramos simplemente tomando un canasto y no un carrito. Nos volvimos enseguida a la caja, a pagar y a esperar a nuestro niño amigo.

Después de un tiempo, aparece un guardia de seguridad, que asegura se pueda consumir todo lo que de alcance nuestro bolsillo o tarjeta de crédito, controlando que no estén ahí los que no visten bien... El niño llorando, tomado del brazo por aquel hombre grande y serio, que se sentía importante haciendo lo que el patrón le indicaba, uniformado con un buzo blanco. El niño apretaba con sus manos el buzo sucio y roto lleno de cosas, al vernos nos comenzó a gritar pidiendo auxilio.

Nos acercamos a él, le explicamos al guardia de seguridad que nosotros nos encargaríamos de pagar lo que el niño había elegido. Tuvimos que aguantar un sermón, de que el niño había desordenado algunas góndolas, al tomar cosas nuevas, ponía las que traía de otro lugar, y dañaba la imagen de venta, perfectamente diseñada...

Pagamos la cuenta del niño, viendo que la mayoría de las cosas era comida chatarra, con endulzantes y colorantes artificiales en demasía; muy bien envueltos, en paquetes mucho mas grande que la necesidad de contenido, con fotos de personas famosas de la farándula o el deporte. El niño estaba desperado por comenzar a comer algo. Si antes tenia hambre, ahora tenia: ansiedad, stress, locura.

Caminábamos hacia afuera, y el niño probaba uno y otro envoltorio, quería comer de todo. Lo dulce se mezclaba con lo salado, no había tiempo para saborear nada. Al final no era él, que elegia de que alimentarse... Al rato tenia la barriga llena, pero se exigía a seguir comiendo. Bebía un energizante, no de muy buen gusto, pero era el que había visto por la televisión, consumido por una mujer, que el soñaba algún día fuera semejante a su esposa. El hambre no se había calmado…

Nosotros, respetando su libertad, lo invitamos a ir a casa, a comer fideo con tuco. Con una gallina criolla que nos había regalado. Un lindo mantel de colores, jugo de naranja y buen vino. Era domingo y habría una larga sobre mesa. Luego siesta y seguido de un picadito de futbol (aunque era día de clásico, elegimos no ser espectadores, consumidores y si, protagonistas, en medio del barro de nuestra canchita, la del barrio, sin marcas y con arcos con las camisetas que nos quitáramos.

El niño con hambre, entro en crisis, por primera ves tenía que elegir entre seguir comiendo lo que le ofrecían las góndolas del supermercado y los fideos con tuco en familia que le ofrecíamos en el barrio...

                      .........................

REFLEXION: Hay hambre de Amor, de sentido verdadero de la vida... Hay supermercados de ofertas de felicidad, de espiritualidades…fácilmente caemos en adiciones, que nos separan de otros...

Nuestra iglesia a veces excluye de la mesa, o en sus templos se es espectador y no se da encuentro, ni entre las personas, ni con los de pies descalzo, ni con el Dios de Jesús; los guardias de seguridad hacen muy bien su trabajo, las líneas de juego están bien marcadas y las camisetas que distinguen a los tenidos por los mejores jugadores, son bien blancas...

Ojalá podamos encontrarnos con aquel que nos ayuda a un buen discernimiento, para alimentarnos bien. Sin sacarnos del supermercado, no hace libre ante las góndolas de ofertas chatarras bien envueltas, incluso con propaganda de espiritualidades... Él mismo se ofrece como purgante, infinitamente misericordioso, para limpiar nuestras malas comidas. Él nos da la sabiduría para tomar del mundo lo necesario con el fin de crear espacios de encuentro, de fraternidad, sin excluidos, que realmente nos alimenten el cuerpo y el alma. Un signo de ese encuentro será la libertad, el respeto y el tiempo para estar con otros... con presencia de niños con pies descalzo, que no son aceptados en el templo del supermercado...

Hay hambre de abrazos, pero no hay tiempo para la previa, se negocia el amor a alto precio del cuerpo y los afectos. El supermercado con sus luces, promesas de felicidad, de cielo, es nuestra adición permitida y recomendada, es suicidio que nos roba la vida. 

Como decía el Cacho Alonso: “crece el ateísmo a la persona”. El poder, nos pone unos contra otros, nos centra en el tener y eso nos va haciendo “ateos de nosotros mismos” … Cada vez nos queremos menos y necesitamos más para sentirnos personas.

Por eso es fundamental encontrarnos con alguien “que crea en nosotros” para ir creyendo en nosotros mismos, en los otros, en ese Dios que cree en nosotros. Crear espacios con él en el centro, espacio de inclusión, de fiesta.

Esa es la Espiritualidad del Dios de Jesús, al alcance de todos, pero que muchas veces hombres de iglesia se quieren quedar con él y ofrecen golosinas como alimento, otras mediaciones o directamente mentiras, que son muy de amontonar gente… pero que no quitan el hambre de Dios, y no nos hacen más hermanos universales.

Liberarse del ego y el consumo, es posible, si experimentamos que alguien confía en nosotros, comenzamos a amándonos hoy donde y como estamos. Solo quien hoy se reconoce con hambre, puede buscar el verdadero alimento de vida eterna.

Nacho