martes, 17 de marzo de 2026

CURAS Y UN DIACONO DE PESCA


Juan, Nacho, Gastón, Sebastián, Ignacio y Oriente

"Los hermanos sean unidos

 porque ésa es la ley primera;

 tengan unión verdadera

 en cualquier tiempo que sea".

Con estas palabras de Martín Fierro comenzamos un relato que será motivo de Alegría para muchos de ustedes nuestros amigos lectores:

- Los parientes, los vecinos, los compañeros de trabajo, son dados... los Amigos también son un regalo, pero se necesita apertura del corazón para transformar ese encuentro dado en Amistad. Y una de las actividades que marca la amistad y la alimenta, es elegir vivir juntos el TIEMPO LIBRE.

Estamos en tiempo de CUARESMA, y nuestro Dios no es un Dios de sacrificios, o ayunos, ritos, vacíos, que hay que cumplir. El Dios de Jesús es aquel que nos ofrece su AMOR - MISERICORDIA, que se manifiesta como un Buen Padre, una Buena Madre y nos quiere ver vivir como hermanos. Y dentro de ese parentesco que nos da la fe, con algunos nos toca ser compañeros de trabajo. Y entre esos parientes, y compañeros de trabajos, tenemos la posibilidad de abrir nuestro corazón a la Amistad con quienes deseemos. Si bien hay muchas definiciones sobre la Amistad, creo que algo fundamental en las relaciones de Amistad es la GRATUIDAD. Esta será una buena cuaresma si me abro a recibir la misericordia de Dios y ofrezco el perdón a las personas que necesitan ser perdonadas.

Soplo el Espíritu en este tiempo de Cuaresma y nos invitamos unos a otros para ir a pescar juntos. Cuando algo es de Dios, en su tiempo y a su modo, sale sin ser forzado, y nadie se siente obligado. A las 15 horas del día lunes ya estábamos juntos camino al establecimiento de Berachí, ruta a Centurión. Sabíamos que estábamos viviendo como protagonistas un acontecimiento poco común: cinco curas y un diacono, eligiendo libremente, compartir el descanso juntos.

 Fuimos en dos vehículos, para vivir la palabra: vayan de dos en dos… algo que entenderíamos su razón de ser, cuando al regreso nos enterramos en la arena... De pasada por el establecimiento visitamos la capillita del lugar, con la foto del comienzo del relato. En el camino fueron apareciendo los carismas de cada uno y los chistes que no podían faltar. No faltó quien desenmascarara a Nacho, que nos invitó a descansar y nos puso a hacer leña en un bosque…

Ya acampados, Juan e Ignacio se dedicaron a conocer el lugar, caminando observando. Sebastián busco una sombra y se puso a contemplar el paisaje y nuestras diferentes actividades. Los otros tres a sacar mojarra, porque el objetivo era pescar.

Ya con los aparejos encarnados y dentro del agua, Gastón armo el fuego y aparece el primer inconveniente: no teníamos parrilla. A lo indio se puso la carne en un palo y se fue asando a punta de llama. Ya con la única luz de las estrellas, el fuego y alguna linterna, la pesca iba de la peor manera: cero disparadas, cero pescados.

Empezó a circular una bandeja con la carne asada, a sonar la guitarra y cantar las gargantas. Nos fuimos juntando junto al fuego, y comprobamos a que habíamos venido: Lo de la pesca era una excusa, el que nos pesco fue el Amigo Jesús, para cultivar entre nosotros la Amistad en él. Y quizás vivimos algo de aquel relato central en el tema vocacional: veían como se amaban siendo distintos y algunos se querían sumar. Quizás la mejor pastoral vocacional sea cultivar nuestra amistad, el trabajo juntos, viendo como una riqueza complementaria, nuestras diferencias.

No podía faltar una mujer, e hicimos muy presente a Mercedes Sosa, con sus cantos de liberación y unión de los pueblos latinoamericanos. Contaba Sebastián como el canto entonado por él, de esta mujer, ayudo a desembuchar a una persona que estaba envuelta en su dolor... Esta noche ella nos invitaba a "dar gracias por la Vida que nos dio tanto"... a "liberarnos de los miedos, que nos impiden cantar nuestro propio canto..." y "crear espacios de encuentro, que no uniformen y si valoren la diversidad"... todo eso es signo del Reino de Dios.

Cuando elegimos ser discípulos de Jesús, su amistad, no es que nos va mejor que a otros y tampoco seremos los más buenos. Sí él, nos da un espíritu diferente ante las adversidades. Así fue cuando al regreso una de las camionetas se enterró en la arena. A empujones no la pudimos sacarla. Fuimos a cincharla con la otra, la cual también se enterró... Pero al tener tracción 4 por 4, salió, y después con una cuerda cinchando, sacamos a la otra. Ir de dos en dos es muy valioso para superar juntos las adversidades.

 La noche era cálida, los zorrillos se cruzaban en el camino, los rostros de los pescadores estaban resplandecientes. Solo una pequeña tararira devuelta al agua fue la pesca, pero la alegría iba por dentro, por haber mordido la carnada, por habernos dejado pescar por Jesús, y vivir este tiempo de gratuidad juntos. Sin duda que será algo que quedará gravado en nuestra memoria, y que dará sus frutos en bien de nuestras relaciones humanas y servicios.

Recuerdo la sorpresa, la alegría, de aquella señora que nos recibió en el establecimiento, nunca había visto a tantos curas juntos, sin uniforme, cada uno presentándose como lo que hoy es… La alegría, la sonrisa de esa señora, seguramente es la sonrisa y alegría de Dios y de muchos de ustedes los lectores… Cuando Jesús nos vuelva a convocar en el tiempo Pascual venidero, no habrá ayuno de parrilla, y sin duda al volver a pescar en su nombre, la pesca será abundante.

Agradecemos a Dios por su convocatoria, a Augusto por abrirnos las porteras del lugar y a Pablo nuestro obispo que asumió la misa en catedral, para que todos los que queríamos, pudiéramos estar. Para la próxima ya aprontan sus aparejos Walter de Cruz Alta, Reinaldo de Vergara, quizás también Felipe, para sumar la bandera brasileña, a la argentina, colombiana y uruguaya... quien se quiera sumar...

Nacho

1 comentario:

  1. Una gran alegria de verlos juntos. Tremenda seguridad de que esa represa y aalrededores es zona terrorifica para el coludo np se abarcará a esa zona ni en mil años. Y una pequeña duda. A que bosque los llevo Nacho a cortar leña ??

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