jueves, 26 de marzo de 2026

DEJEMONOS VESTIR DE LO NUEVO QUE NOS OFRECE DIOS


Nos vistieron de pie a cabeza:
 Tenis nuevos, medias, pantalones, slip, cinto, cuchillo, remera y sombrero... Este tiempo de cuaresma de eso se trata: de ver ante el Dios de Jesús, que hay que pedirle que nos ayude a cambiar y él a su modo, a su tiempo nos reviste y nos hace hombres nuevos. 


El hombre viejo se resiste a lo bueno: Mis pies y caminar están acostumbrados a los tenis viejos, me siento cómodo con los baqueros y remera ya gastados... Previo a la Pascua, estos últimos días son de lucha interior entre el Espíritu de Dios que nos quiere hacer nacer de nuevo, el hombre viejo que no quiere morir. 


En la Fazenda la lucha interior es visible. Rosita y Daneé acompañaron el Taller Bíblico Misionero esta semana en la Fazenda de Cerro Chato y surgió, las dificultades de convivencia, la tentación de dejar la caminata y volver al mundo viejo de adiciones. El mal conoce el poder de Dios, la gracia especial que se derrama desde la Vigilia Pascual en adelante, y quiere que los jóvenes no la reciban.


El mal se mueve en la inmediatez. En tiempos de dificultades en las relaciones humanas, problemas económicos, tentación a evadirnos con alguna adicción... el mal propone soluciones inmediatas. Desde romper relaciones, préstamo de dinero a crédito que nos endeudan, hasta consumir viajes, distracciones, alcohol, droga, o hacernos sentir que somos Dios en alguna situación y tomar la postura de salvadores...


El mal y la muerte han sido vencidos. Daneé y Rosita en primer lugar crearon un espacio de dialogo entre los muchachos, con la Palabra en en centro. Recorriendo juntos el camino de Semana Santa, desde el Domingo de Ramos, pasando por el Lavatorio de los Pies, la presencia de Jesús en la Eucaristía, Viernes Santo y el acontecimiento que cambio la historia de la humanidad en relación con Dios: saber y creer que el mal y la muerte han sido vencida por la Entrega y Resurrección de Jesús. 


El Bien es amigo del tiempo. Como decíamos el mal propone soluciones inmediatas, individuales, sin discernimiento comunitario, por eso las misioneras ante los problemas de relaciones humanas, tentaciones de volver a la vida vieja, les propusieron darse tiempo en silencio tomando un buen mate. Y después dialogarlo con una persona que me pueda escuchar sin juzgar y acompañar a escuchar la Voluntad de Dios.


Sera Pascua el momento donde demos el paso de dejar el mal y aceptar ser revestido por el bien. No es fácil la lucha, el mal sabe manipular, encantar, y el ser humano es capaz de acostumbrarse a lo malo. Dejar los tenis, pantalones... viejos que ya creo que son parte de mi ser, para adaptarme a la ropa nueva que Dios me ofrece y tengo que acostumbrarme a vivir en el bien... solo se puede lograr con la mirada en Dios, con su gracia y el apoyo de una comunidad. 


Busquemos vivir una Semana Santa junto a Jesús. Todo comienza con el reconocimiento de Jesús como nuestro rey, el domingo de ramos. Esto nos hace libre ante TODO y TODOS, algo muy importante para discernir donde y con quien él nos propone revestirnos de bien. 


El escándalo del mejor lugar: el de esclavo y quedar en el pan y vino. Estemos en cualquier actividad, familiar, turística, deportiva, litúrgica, tener bien presente que el encuentro con Jesús no se da en los lugares de poder y si al elegir los servicios mas humildes. El se envolvió la toalla y lavo los pies a sus discípulos, ponernos el delantal para cocinar, limpiar, hacer mandados, y compartir la mesa, la comida en clima festivo de liberación, es encarnar el jueves santo. Por supuesto que, si es posible participar de la eucaristía, ahí está también Jesús. 

El Vía Crucis camino de cargar la cruz, con dolor por amor. Ser conscientes de que TODOS tenemos alguna cruz que cargar. Darnos un tiempo de silencio, para hacer presente nuestras perdidas, carencias, errores, dolores... nada de eso es querido por Dios, pero es la cruz que nos toca cargar. 


Abrirnos a la luz de la resurrección. La luz ante todo es VERDAD que nos hace libres... que lucha y quiere vencer el mal que actúa en las tinieblas, división, haciéndonos adorar personas cosas o hacernos creer dios para alguien. Jesús es claro en la ropa vieja que tenemos que dejar y es claro que nos propone relaciones, lugares, experiencias nuevas. Solo se necesita fe y aceptar.

1 comentario:

  1. Hola Nacho, m gracias por compartir éstas vivencias, hermosas todas. Un bso.

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