sábado, 7 de diciembre de 2013

C.E.B. encuentro diocesano


 ... La vida de las pequeñas comunidades es movida por el Espíritu de una manera dinámica y sorprendente. Este encuentro preparado por un grupo de laicas, nos volvió a mover las entrañas de la fe.
Nos encontramos unas sesenta personas, de Fraile, Noblia, Río Branco y Melo, animadas al comienzo por Beto nuestro Obispo. Quien nos invito a entrar en el misterio de Dios que muchas veces tiene un reloj diferente al nuestro...
 Después el equipo de animación nos invito a reflexionar sobre un testimonio de vida. Luego haciéndolo carne en nuestro pueblo, compartiendo en los corazones personas que también sean testimonio de seguimiento a Jesús, de servicio al pueblo de Dios.
Y llego el momento central, de la iluminación con la palabra bíblica. donde escuchamos la narración sobre el encuentro entre María e Isabel proclamando el Magnifica.
 Hicimos nuestro el mensaje de Dios "de enaltecer a los humildes", que son los humillados que buscan su lugar con humildad. Ahí los nombramos como los ancianos, los sin estudio, los con dificultad de expresión verbal y afectiva, los homosexuales, las prostitutas, los recolectores, los adictos, las madres solteras...
Llegando a uno de los momentos mas emotivos que fue la bendición que nos dio una joven quinceañera que al igual que María esta en plena espera. Nos bendijo el vientre para bendecir todas nuestras opciones de vida y perdonar cuando la negamos... El otro testimonio fue de la hermana Mercedes, quien nació en República Dominica, donde tienen como cielo irse a Estados unidos, y ella desde aquí se va al vecino país de su tierra natal, el considerado infierno de Haití... se va en búsqueda de Dios. Nos bendijo para que busquemos a Dios ahí donde pocos quieren ir y los del lugar quieren irse...
Almuerzo compartido llenos de alegría. Y la reflexión comunitaria sobre el actuar que creemos que Dios nos propone en su seguimiento. Ser como María, dispuestas a buscar la voluntad de Dios incluso cuando se nos cambian nuestros planes... Abrazos y despedida...

viernes, 6 de diciembre de 2013

II Domingo de adviento "Yo soy la servidora del Señor..."

VER:  Una buena costumbre anual es hacerse un chequeo médico, más después que pasamos los cuarenta. Por lo tanto el lunes tuvimos que madrugar para hacernos los análisis. ¡Me sorprendió la presencia juvenil al salir el sol!
Unos cuantos tomando mate en la empresa fúnebre, seguramente pasaron la noche, acompañando a los familiares del joven accidentado. Un grupo con uniforme de la empresa en que trabajan esperaban el ómnibus que los lleva a la arrocera. En el sanatorio tres parejitas de adolescentes para hacerse el control de embarazo.
La verdad que me hizo pensar en la sociedad que tendremos cuando estos adolescentes y jóvenes sean adultos. Será de amistad que acompaña el dolor, de trabajo, de opción por la vida. Desgraciadamente como en muchas cosas más los adolescentes y jóvenes son noticias cuando ocurre algo negativo y ante todos estos hechos reales positivos, algunos están dormidos o adormecidos por la prensa roja y no sabe que existen, siendo la mayoría.

ILUMINAR: La narración bíblica nos habla de una adolescente que tenía un proyecto de vida normal para la época que era casarse. Sin embargo es visitada por un ángel que le indica que será madre de Jesús. María le responde con la lógica humana de que esto no es posible porque ella es virgen. El enviado le aclara que será el Espíritu Santo el encargado de la obra. María dijo entonces:
  Yo soy la servidora del Señor, que se haga en mi según tu palabra». (Lucas 1, 26-38)

ACTUAR: Mucha gente dialoga con la Virgen María sus dolores y alegrías, rezándole a Dios. Y creo que una de las razones es porque «nos puede comprender quien ha vivido». María nos puede comprender en los cambios inesperados en nuestra vida, y el dolor familiar porque ella lo vivió desde jovencita hasta la muerte en la cruz de su hijo.
El lunes me sirvió para «chequear» mi visión de la juventud actual y para vislumbrar la sociedad del mañana. Realmente estos jóvenes que junto a mayores y ancianos lo dejan todo para acompañarse en un velorio son como María. Un amigo me contaba que estaban de viaje de descanso y cuando se enteraron del accidente inmediatamente se volvieron. Esto, como el ir a trabajar cada día, es decir con la propia vida «que se haga tu palabra señor». Eso es ser santo, hacer con amor lo que hay que hacer.
Muchas veces la realidad nos sorprende y debemos renunciar al proyecto de vida que habíamos soñado respondiendo a situaciones impensables.
Ni que hablar de de los adolescentes que asumen el nacimiento de una nueva vida. A estos: sí, que sin duda se les cambio el proyecto de vida en cuanto a estudio, trabajo, familia...
Sobre mi chequeo médico tendré el resultado la semana próxima, pero sobre el chequeo, la evaluación de nuestra realidad juvenil actual a mi me da positiva, Y como la realidad de nuestro menores está muy influenciada por nosotros los adultos, también llego a fin de año evaluándonos a los adultos con mucha semejanza a María, queriendo un Buen Vivir.
Nacho