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| Camila, Jaqueline, Nacho (Uruguay) Fátima (Paraguay) Victoria, Belena, Roció, Araceli, Natalia (Argentinas) |
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| Fazenda Montevideo |
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| Camila, Jaqueline, Nacho (Uruguay) Fátima (Paraguay) Victoria, Belena, Roció, Araceli, Natalia (Argentinas) |
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| Fazenda Montevideo |
Hace unos
años en pleno invierno muy frio, estaba en la parroquia del Sagrado Corazón en
Cerro Chato. Era sábado, me preparaba para descansar, dormir temprano. A la
Tarde había ido en bicicleta a la capilla de Valentines a celebrar misa, unos
20 Km. y ya no soy ciclista para hacer 40 Km… estaba cansado, pero contento, por la alegría de aquella comunidad, en poder celebrar el encuentro con Jesús,
en su Palabra, los niños y la Eucaristía.
Ya pronto para dormir, voy a cerrar el templo, que siempre procuro donde estoy, que este abierto desde temprano hasta la nochecita. Las personas a veces necesitamos un lugar de silencio, para hablarle a Dios de nuestras cosas y escucharlo. Ahí me encuentro con 4 sonrisas: Sandra (Lala), Raúl, y las hijas de ambos, María Pía y María Paulina, que preguntaban si había misa. A lo que respondí según las normas que seria al día siguiente a las 1 de la mañana. Ellos permanecieron de pie en silencio. Y algo, alguien, me hablo desde adentro y con ese alguien les dijimos: - Bueno si quieren pasmos adentro y celebramos juntos la misa. Fue grande la alegría, la propuesta de superar las normas establecidas. Una historia de encuentro se estaba tejiendo que hoy dio nuevos frutos... y quizás lo siga dando.
Pasan los años y hoy, me toca visitarlos, a unos 70 km de Cerro Chato, cerca de Blanquillo. En el recorrido fui entendiendo lo que significo para ellos aquella tarde de invierno. Habían recorrido los mismos 70 Km. para celebrar la eucaristía, y en principio el cura les dijo que habían llegado un día antes… Ahora entiendo aquellas cuatro sonrisas, cuando atizamos el fuego de la estufa y compartimos en una mesita el pan y el vino... trasmitían una felicidad que nunca pude olvidar.
Hoy
llegue tarde, a su casa, después de celebrar la misa con la comunidad, en Cerro Chato, me quede a charlar
con los chicos de la Fazenda que la están luchando para nacer de nuevo libres
de sus adicciones. En la estación de servicio una linda charla con Sylvia, aportando para que vuele... Después
me regale escuchar la llegada de Rutas de América, sabiendo lo que significa
llegar una carrera ciclista de etapas. Ellos en su casa de campaña, SÍ, me esperaban,
y me esperaron para almorzar, con chorizo de capincho y ensalada. Ahora creo
que era mi sonrisa la resplandeciente. A María Pía, la tuvimos presente en la
charla. Yo sentía que por algo estaba ahí hoy, sin otro compañero de pesca, que no fuera Jesús…
La Palabra del 1er. Domingo de cuaresma, nos hablaba de las tentaciones que Jesús tuvo ante el mal. Reflexionamos en la misa que: el mal nos quiere sacar del tiempo presente, queriéndonos hacer volver hacia atrás, añorando algún buen tiempo o para querer arreglar algo que rompimos. También nos quiere sacar del presente llevando nuestra mente y acciones hacia el futuro, haciéndonos imaginar que podremos transformar las piedras de hoy en pan para las personas que queremos.
Poniendo en practica la Palabra, disfrutamos de cada encuentro en
Cerro Chato, de un viaje contemplando el paisaje hermoso de nuestras tierras de
cuchillas verdes, un poco necesitadas de agua de lluvia. Y la Palabra me invitaba
a estar atento a los prójimos, a los que encontrara en el camino. Entre ellos
un señor al cual le pregunte si iba por el buen camino. Me queda un encuentro con un gaucho en la orilla de la carretera, su alegría, de
ese pequeño servicio que me presto, dándome las indicaciones para llegar a
Blanquillo capital de la cerámica. Lugar donde manos moldean barro, para
darle una forma de algo agradable y al servicio de quien quiera adquirirlo. Se parece a este tiempo de cuaresma, la iglesia, nos propone este tiempo
para dejarnos moldear por Jesús, y hacernos vasija nuevas o lo que seamos, en
bien de los que nos necesiten. Respirando el aire de campo, almorzamos con una sabrosa sobre mesa. Valió la pena renunciar a la siesta.
Y a la tarde
salió pesca. Guiado por Raúl en su moto, recorrimos unos cuantos Km. por dentro
de campos. El iba adelante, marcando la huella, abriendo y cerrando porteras. Tres
perros regalaban el espectáculo de sus juegos con las vacas, un chapuzón en el
agua, correr en libertad… Algo de eso sentía mi corazón: la alegría de ser
recibido, atendido con tanto Amor y la felicidad de estar viviendo en plena
libertad, el encuentro con los que Jesús quería, con la creación, conmigo
mismo, con Él. Siempre es muy importante reconocer la autoridad de los del
lugar, para elegir puerto, para armar el campamento, para entrar al agua.
Quede solo con Él, rediña al agua, y cero mojarra. Tampoco con mojarrero. Busqué un sapo que no encontré. Las lombrices llevadas se me secaron. Pedí trajeran carne para carnada, cuando vinieran a la cena. Antes de que el sol se ocultara, llego Raúl con Lala, con leña para el fuego, chorizo para la parrilla y torta de fiambre para la merienda. Encarne los aparejos y nos sentamos junto al fuego, alumbrados por un cielo estrellado, la luna creciente. Acariciados por una briza que alejaba a los mosquitos. Ni un solo aparejo se movió. Quizás tenia que ser así la pesca, para que pescáramos el “estar juntos los tres”. Con charlas de la familia, de nosotros mismos, de las andanzas del cura por Bolivia con sus queridos indígenas, su encuentro con las mujeres que trabajan en la prostitución, todo en clave de un Dios que esta ahí, en ellos, en ellas, en los tenidos por menos en una sociedad que el mal, igual que a Jesús, nos ofrece hacer cosas por los demás, desear poder, posesiones, para poseernos y hacernos esclavos.
Era cerca de media noche y estábamos felices de estar ahí. Según nuestra fe, ser santos es hacer su voluntad, y presentíamos que él nos había “pescado” en este momento. Lo único que el nos pide es nuestro Sí, que exige presentarnos ante él así como somo somos, teniendo que dejar otros haceres buenos, que a veces simplemente alimentan nuestro Ego, y nos hacen creernos Dios imprescindibles para otros.
Esa noche estrellada dejamos a Dios ser Dios en cada silencio, cada chorizo cortado y ofrecido, cada mirada, cada mate compartido, cada relato, tenía un valor maravilloso. Algo estaba pasando dentro de cada uno, que solo Dios sabe, en que nos estaba moldeando (como quizás les pase a ustedes ahora, al leer este relato). Jesús es un alfarero con manos tierna, sin juicio alguno, con misericordia infinita, que nos quiere hacer ver, sentir y vivir, que hoy podemos comenzar una vida nueva, siendo lo que somos, con nuestra historia de aciertos y errores, de aprendizajes en lo que es el amor, a veces saliéndonos del camino. Peñarol perdía 1 a 0 con Maldonado casi todo el partido, y culmino ganando 2 a 1. Sí, se puede, revertir los resultados negativos de nuestra vida.
Hasta la madrugada nos quedamos junto al fuego. Revisando cada tanto los aparejos, que ni señales de tortuga u otro descarnador daban. Apronto todo, me acuesto para descansar, y ahí empezó a picar. De primera pesque dos, de un solo golpe. Picaban y picaban los mosquitos. Los cuales, no me quitaron la sonrisa ¿Quién nos pude quitar la paz cuando se está donde se quiere estar, creyendo que es el lugar de Dios?
Solo la nariz de afuera de las sabanas, que recibía algún manotazo para ahuyentar a los que encontraban la única pista de aterrizaje para abastecerse de sangre humana. No hubo lugar para sueños, la realidad ya era hermosa, y por eso no era necesario escapar en sueños hacia un mundo imaginario. Solamente una oración de agradecimiento por estar ahí, por esa maravillosa pesca, con el corazón lleno de nombres.
Es ahí cuando
se pone a prueba al pescador, al amor, cuando no caen pescados. El que es
pescador goza de pescar más allá de los resultados. El que Ama, ama más allá de
las respuestas. En un mundo donde se nos propone evaluarnos por resultados de: estudio, trabajo, económico, deportivos y afectivos… en esta cuaresma Jesús nos
ofrece su encuentro, para mostrarnos el camino del Amor. Que es posible para
TODOS, ahí donde se este y con quien se esté. Dios nos quiere felices, pero la felicidad
de Dios no se compra ni con dinero, ni con méritos, simplemente se necesita la
fe humilde de abrirnos a su presencia ahí donde estemos, amando al prójimo que
tengamos cerca. El mal como decíamos nos quiere sacar del tiempo presente, para
atrás o adelante, y nos plantea como paraíso, el estar con quien no estamos… La verdad es: que si :Dios está en todas partes, está aquí ahora, y ¿si me abro a su presencia, si
estoy con Dios que me puede faltar?
Antes de que amaneciera, movimos las brasas, donde fuego hubo brazas quedan, y puede ser peligroso siendo causa de un incendio o para volver a encender el fuego. Revisamos los aparejos, tiramos alguna boya para intentar de todos los modos, sacar algún pescado y cero pique. Mate, silencio, contemplar como la luz del sol naciente, nos iba regalando el paisaje, con distintos sonidos, colores y formas. Maravilloso contemplar mucha vida que me acompañaba, manifestando el amor de Dios. Cuando estaba por dar vuelta la cebadura del mate, para el segundo termo de agua llegó Raúl. Su sonrisa decía mucho, en el campo no son necesarias muchas palabras decir lo que se siente. Luchamos con algunas piolas enredadas. Cargamos la Toyota, y emprendimos el camino de regreso. Raúl en su moto adelante, por la huella, abriendo porteras. Yo en silencio lleno de voces de agradecimiento, felicidad, la pesca había sido de las mejores.
El pescador se sentía feliz, de haber pescado con Jesús… aunque no hubo ni tararira, ni bagre, ni siquiera mojarra, fuera del agua: PESCAMOS... y aquí con estas líneas seguimos pescado, queriendo que estos escritos, nos lleven a abrirnos a la presencia de Dios, siendo conscientes que si estamos vivos es porque él así lo quiere, y es para ser amados y mar… Él, nos Ama más allá de nuestra respuesta, y a eso nos invita a Amar al prójimo, sin esperar resultados, porque quien realmente Ama, disfruta del Amar… aunque no pesque ni una mojarra…
El regreso a Melo, fue nuevamente a solas con Él. Recordaba que hace un tiempo había sido invitado, y planifique estar este fin de semana en Ombúes de Lavalle, por el cumple de Tito. Pero la economía pesó, en el discernimiento a quedarme... y hoy confirmo que también "lo faltante", puede ayudar a estar donde y con quienes el quiere que estemos... Hay veces, que el Espíritu de Dios, por medio de las faltas económicas, los alejamientos de persona, nos conducen al "desierto", ahí aparecen las tentaciones a lo pasado o futuro inmediato... y es también el momento para ponernos en manos de Dios y dejarnos Amar y Guiar...
Por allá las porteras quedaron abiertas, me dijeron, i es de Dios, volveremos a fines de Abril, en tiempo Pascual, a compartir un retiro con los vecinos, en medio del campo, alejado de los centros de poder, ahí en está Galilea, donde Jesús esta resucitado, resucitando..
Hoy en la misa en la capilla San Expeditó, donde también celebramos un bautismo, Reflexionamos que la CUARESMA: es un buen tiempo para desprendernos de todo lo que no es AMOR.
Es cierto que Jesús hizo algunas curaciones, e incluso resucitó a algún muerto... Pero Jesús vino a algo mayor: mostrarnos el AMOR de Dios. Y la muerte de Jesús nos regala algo que no se compra con dinero, ni hay persona humana que nos pueda dar: el PERDÓN y la VIDA ETERNA.
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| Bendición de las chicas |
Comenzamos la cuaresma (40 días de camino hacia la Pascua) celebrando el sacramento de la Reconciliación, con las chicas de la Fazenda Betania en Melo. Por la mañana recibí personalmente el sacramento por medio del p. Gastón. Todo lo que se valora y se vive, se comparte de manera más creíble.
Uno de los deseos más profundos de la humanidad es SER ESCUCHADO, sin ser juzgado; eso libera, sana, aliviana. Por eso la propuesta para este tiempo de Cuaresma, realizada por el Papa León es en primer lugar BUSCAR ALGUIEN QUE NOS ESCUCHE. Y si esa escucha se vive dentro del sacramento de la RECONCILIACION, los que tienen el don de la fe, creen en recibir la gracia de perdón, que sana, aliviana la mochila, se experimenta el AMOR DE UN DIOS QUE NOS LIBERA.
PROPUESTA:
ESCUCHA, AYUNO, LIMOSNA, SILENCIOSAMENTE
Tomarse un tiempo a solas, con un cuaderno, lápiz, y hacer un PROGRAMA PERSONAL de caminata en esta cuaresma. Al modo de Jesús, según su PALABRA. Por eso después de hacer el programa, leer y meditar la Palabra, que nos presenta claramente el modo de poner en práctica todo lo que nos proponemos: SILENCIOSAMENTE. Siempre es muy importante CONFRONTAR, dialogar con alguien para no ser envueltos en el mal espíritu y hacer cosas exageradas o perjudiciales, que alimenten el ego o lastimen la vida.
1 - ESCUCHA:
- Escucha con tiempo de la Palabra cada día.
- Escucha del prójimo, en casa, en la calle, en la comunidad.
- Escucha de la realidad donde nos movemos y del mundo, escuchando la resonancia de todo eso en uno mismo.
2 - AYUNO:
- Ayuno del hablar, para más escuchar.
- Ayuno del distraerse con el celular o TV, para estar más atento y disponible.
- Ayuno de alguna comida o bebida chatarra, le hará muy bien al cuerpo, hogar del Espíritu.
3 - LIMOSNA:
- Regalar mi presencia, preferencialmente a los más excluidos.
- Encuentro en una actitud de escucha, sin juicio.
- Desprendimiento de algo material, en bien de otro que lo necesite.
4 - SILENCIOSAMENTE:
- Todo en lo posible confrontado con alguien, para no caer en actitudes egocéntricas.
- Sin publicación, para que sea una ofrenda a Dios.
- Sin juicio o comparación, sabiendo que cada uno hace su camino.
5 - ESCUCHA DE LA PALABRA: Mateo 6, 1 -6. 16 – 18
Nacho
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| Raúl, Santiago, Fernando, Yony, Joaquín, Nacho, Maxi. |
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| FAZENDA DE CERRO CHATO |
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| FAZENDA MONTEVIDEO |
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| FAZENDA EN MELO |
Por acá, preparándonos para una nueva pesca, en un día de quietud en casa. Buen mate, la Palabra, arreglo de plantas y buena lectura. Dando tiempo para el mastique, de lo leído, de lo que despierta dentro, de lo inesperado que surge del recuerdo y mensajes que nos hacen participe de otros vuelos, de otros encuentros.
La división de los hombres es fruto del mal. El tejido de las culturas, la complementariedad de actividades, pensamientos, lecturas, es lo que va mostrando un camino en armonía. Preparamos
los aparejos, el riil que me han regalo, entre lectura de la Palabra, y lectura
de un libro que me regalo Erik en el campamento: Los fusiles de Cristo. Con las manos también en la cocina, hacemos
un arroz blanco, para acompañar las milanesas de pescado, que los amigos me han
acercado. Buscando vivir la armonía que da lo diverso... Y llega un hermoso mensaje:
- Vamos en vuelo, camino a Santiago en Chile,
el nido colibrí de Herminia nos espera, vamos con Myrian y Clara, Correntinas –
Riojanas, llevamos alfajores...
1era. Etapa
del vuelo, se ven muchas valijas y pocas mochilas. Algunas grupalidades en
viaje y los celulares omnipotentes. Y muchos carteles de cotillón, celebrando
la vida con toda estridencia… quizás el desafío sea viajar en grupo y con un solo
celular. Nelda, Uruguaya - Cordobesa.
- Es muy
bonito ser parte de una banda, que nos hace sentir que “en los vuelos de
algunos, estamos todos". Así lo vivió y sintió Jesús, después de sus andanzas, de
que estuvieron con él... despertó en sus amigos, el deseo de andar, los envió y
acompaño:
Habiendo
reunido a sus doce discípulos (representa a los 12 pueblos, (significando que reunió a todos), les dio poder y autoridad sobre todos los
demonios, y para sanar enfermedades. Y
los envió a predicar el reino de Dios, y a sanar a los enfermos. Y les dijo: No toméis nada para el camino, ni bastón, ni alforja, ni pan, ni dinero; ni llevéis dos túnicas. Y en cualquier
casa donde entréis, quedad allí, y de allí salid. Y dondequiera que no os recibieren, salid de
aquella ciudad, y sacudid el polvo de vuestros pies en testimonio contra ellos.
Y saliendo, pasaban por todas las
aldeas, anunciando el evangelio y sanando por todas partes. (Lucas 9, 1 – 6)
En tiempos de Jesús, como en nuestros tiempos, el miedo es una de las armas del mal para paralizarnos, encerrarnos o separarnos. Por eso es muy distinto un viaje para complacer a mi Ego, que estará guiado por mi estar bien en primer lugar, bien distinto a un viaje guiado por su Espíritu, que me hará sensible a los problemas y demonios, que encuentre en el camino. Es muy distinto viajar pidiendo su bendición a viajar creyendo que soy enviado por él. Cuando es MÍ viaje buco el máximo de seguridades, con la máxima programación posible. En SU viaje, soy ligero de equipaje, confiado en su providencia, por medio del prójimo en el camino.
Si miramos cualquier lugar de pasaje de viajeros, veremos mucha gente sola, o los veremos agrupados en familias o entre semejantes de edades o gustos... Esa igualdad condiciona mi recorrido y encuentros, ya está casi predestinado a encontrar lo que buscan nuestros mismos deseos. Hay poco lugar para algo inédito...
Jesús es la novedad del Reino de Dios, y en ese Reino caben todos, y ese reino se realiza dando lugar a los distintos, en nuestro corazón, en nuestros encuentros. Por eso el viaje según el Espíritu, se confirma en encuentros con esos que son otros, para tejer un nosotros. No importa cuánto tiempo caminemos juntos, sí, que ese tiempo sea en una relación de hermanos.
A las plantas de interior de mi casa, las he sacado afuera para que reciban el agua de lluvia... y se han puesto más verdes y han florecido...