viernes, 30 de noviembre de 2012

ES TIEMPO DE EVALUACIÓN

Algunos dirán que fue un año bueno, otros más o menos y otros evalúan el año de manera negativa. En general este año como todos los años ha tenido sus luces y sombras. Según nuestra realidad más cercana, según nuestras expectativas, pondremos más el acento en lo considerado bueno o malo.


La palabra bíblica de comienzo de diciembre y del adviento nos invita a mirar la realidad tal cual es. Viendo las angustias personales y de los demás. Viendo los distintos hechos de violencia tanto en la calle como en la propia casa, si los hay. Viendo los cambios climáticos que se están dando en el mundo entero. Viendo los diferentes miedos que nos envuelven. Viendo...
Pero también nos invita a creer y a descubrir la presencia de Dios en estas realidades. La persona de Fe en Jesucristo cree en la encarnación, palpar la presencia de Dios junto a nosotros. Lo debe descubrir en los pequeños signos de: amor, solidaridad, perdón, verdad, justicia, gratuidad, fiesta. Creer...

Contemplar, saborear, anunciar, apoyar y fecundar estos encuentros de buen vivir. «Tengan ánimo, levanten la cabeza, porque está por llegar la liberación. Tengan cuidado de no dejarse aturdir por los excesos, la embriaguez y preocupaciones de la vida... estén prevenidos y oren... (Lc 21 25-28. 34-36)

Por lo tanto la evaluación del año debe ser real, verdadera en sus sombras y luces, Preguntándonos por nosotros mismos y por los más débiles. Carpiendo lo que hay que carpir, arreglando lo que se puede arreglar y cosechando como alimento a ser compartido todos los hechos donde floreció el amor de Dios.
La búsqueda y vivencia de la libertad es algo central
en el proyecto de Dios.
¿De qué, de quién me he sentido atada/o?
¿En qué actividad y junto a quienes me sentí libre?

Se puede ser libre en una cárcel y esclavo en el éxito. Se puede ser libre cuidando o estando enfermo y se puede estar perdiendo la vida viajando por el mundo entero. Todo es cuestión de Amor o egoísmo.

Para llegar a un lugar se necesita recorrer un camino. Y ese camino necesita ser construido y mantenido. La navidad, el fin de año y el comienzo del nuevo dependerá mucho de como nos preparemos para su llegada. El mundo nos impone consumir. Dios nos propone el camino del amor de la liberación del profundo encuentro...
¿Me preparo para consumir
o para vivir este tiempo venidero?
Nacho

jueves, 29 de noviembre de 2012

Ala de colibrí (Silvio Rodríguez)


Hoy me propongo fundar un partido de sueños,
talleres donde reparar alas de colibríes.
Se admiten tarados, enfermos, gordos sin amor,
tullidos, enanos, vampiros y días sin sol.

Hoy voy a patrocinar el candor desahuciado,
esa crítica masa de Dios que no es pos ni moderna.
Se admiten proscritos, rabiosos, pueblos sin hogar,
desaparecidos, deudores del banco mundial.

Por una calle descascarada
por una mano bien apretada.

Hoy voy a hacer asamblea de flores marchitas,
de deshechos de fiesta infantil, de piñatas usadas,
de sombras en pena del reino de lo natural
que otorgan licencia a cualquier artefacto de amar.

Por el levante, por el poniente,
por el deseo, por la simiente.
Por tanta noche, por el sol diario.
En compañía y en solitario.

Ala de colibrí,
liviana y pura.
Ala de colibrí
para la cura.


miércoles, 28 de noviembre de 2012

REGALEMOS LIBERTAD - Facundo Cabral

El canto del profeta
nos puede despertar nostalgia
e incluso alguna lagrima

Nadie puede elegir sus raíces
ni volver a sus siete años
ni tomar el tren que se dejo pasar…

El canto del profeta
es un mensaje que habré caminos
que invita a desatar amarras

Si, podemos elegir
acompañar a otros
hasta la estación de su tren

Y también seguro el profeta nos dice
que se puede volver a nacer
que otro tren vendrá…

La libertad es la concreción del amor
y el amor siempre llega
y vuelve a llegar… no tiene edad

La plena libertad es la del yo
que es cantar para todos
sin esperar el aplauso

Cantar porque hemos sido creados
por amor para amar
en particular a los menos amados…

Acompañémonos a la estación
el tren vendrá para cada uno
a su tiempo…

Que nos encuentre
a su espera
en su búsqueda …

martes, 27 de noviembre de 2012

UNA FE QUE NACE DE DENTRO - Mirta , Bolivia


“Id al mundo entero
y proclamad el Evangelio a toda la creación.”
(Mc 16, 15)
Al igual que Jesús fue un atento conocedor de la vida de su tiempo, de su cultura y su realidad, haciendo evangelio con su vida en otros lugares y no simplemente adaptándose a esos lugares, más bien viviendo una purificación que madura, la íntima esencia de la fe, y pienso que:
 no hay mejor manera de mostrar el evangelio
que visitando y dejarse visitar
para conocer y dejarse conocer
compartiendo lo que es comunidad
en el silencio y las palabras, en los recuerdos y encuentros, en las experiencias presentes y pasadas, un diálogo entre nuestra fe, y nuestra cultura, sembrando la conciencia y la acogida con otras culturas que estan ansiosos de conocer más sobre lo nuevo por conocer y explorar que hacen de alguna manera que nos volvamos a reconocer en nuestra realidad, esa disponibilidad valiente de arriesgarse a ir mas allá de las propias fronteras, rompiendo esquemas a la hora de mostrar la fuerza de la palabra de la fe y de la acogida.
Y con la llegada a nuestra casa de Cloe y Gilberto estoy convencida de que la fe mueve las montañas del egoísmo e impulsa profundas transformaciones de la vida en pareja y por ende en comunidad, normalmente de modo discreto y silencioso, por medio de la vida fiel en pareja que se arriesgan a vivir la fe atraves de las vivencias que pide ser conocida y comunicada, y al final que se transmite lo que se vive es solamente una fe afín la que nos mueve a realizar la verdad en la caridad y viviendo las obras buscando la verdad…..

Una de las experiencias donde esto se manifiesta es en el amor humano.
Experiencias humanas como la amistad que nos ayudan a crecer y a reflexionar sobre nuestra vida.
El ser humano es,
un buscador con pasos pequeños e inciertos”.
Pero su “corazón inquieto”
testimonia que es un “ser religioso”
(Catecismo de la Iglesia católica n.28)
Aprendiendo y reaprendiendo el gusto por las alegrías auténticas de la vida. Las auténticas, porque no todas las alegrías producen el mismo efecto, pero nos dejan una huella positiva, pueden pacificar el ánimo, nos hacen más activos y géneros, para saborear las alegrías verdaderas, en todos los ámbitos de la existencia, la familia, la amistad, la solidaridad con quien sufre, la pobreza, el amor por la belleza de la naturaleza, purificándonos de la mezquindad en la que podemos encontrarnos enredados en las ciudades llenas de egoísmo, que son fuentes de adicción y no de libertad. Y de esa manera brotar el Dios de un caminar juntos o separados pero compartiendo una fe que nos mueve a ser comunidad en un mundo sin barreras y con oportunidades para todos.

“Los límites y el carácter dinámico de la libertad humana,
 capaz de esclavizarnos,
es cuando la fe no encuentra siempre la respuesta

La acogida es una colaboración en una realidad de nuestra evangelización para transmitir experiencias, poniéndonos en las manos del Espíritu, de modo que podamos ser en el mundo germen de unidad y de fraternidad, que sea capaz de respetar las legítimas diversidades en el modo de percibir, vivir y comunicar la fe.

Agradezco mucho la visita de ustedes Cloe y Heriberto, y también a Maribel y Aylin, su visita a sido una continuación de reflexiones sobre la vida; una pareja verdadera contagiando los acuerdos y los desacuerdos y siempre al final con un cálido abrazo de unión, y la verdad de ser madre y padre en nuestra realidad actual en un mundo en el que aun con los avances y el crecimiento económico y tecnológico nuestras mentes y nuestros corazones van decreciendo, una admiración muy grande a esas mujeres valientes que aun en sus realidades sonríen a la vida con una vida más.

Gracias muchas por sus visitas y siempre los esperamos en casa cuando quieran que la casa es la casa de los que llegan, aunque no hay muchas cosas que ofrecer pero aun así serán acogidos con lo que hay y además con mucha simpatía, cariño y afecto. Un gran abrazo a la distancia y que la vida llene de bendiciones a todos ustedes, y que la Vida me apresure a un caminar por allá.

Me abría gustado compartir estas experiencias y reflexiones antes con ustedes, pero siempre soy atrasona jajajaja y más vale tarde que nunca, entonces pues sean bendecidos siempre, y que el camino es corto quizás pero largo el caminar.
Con mucho cariño MIRTHA.

lunes, 26 de noviembre de 2012

PRESENTACIÓN DEL LIBRO PÓSTUMO P. GREGORIO IRIARTE, OMI


 Buenas noches queridos amigas- amigos:
   Es para mí un honor y privilegio el presentar el último libro del P. Gregorio que para él fue su testamento por eso eligió como título “Dios ni castiga ni condena”.

Les voy a contar cómo surgió la idea de esta publicación. Unas tres semanas antes de su muerte se me ocurrió decirle que sería bueno hacer una clasificación de sus artículos por temas de aquellos que no habían sido publicados como columnas en Opinión. Él se entusiasmó y me dijo que seleccionara los que hablaran de la misericordia de Dios: Dios ni castiga y condena. Le dije: por qué tanta prisa que había otros temas interesantes, él insistió en que sólo escogiera los que hablaran de Dios. Se ve que veía muy próximo su final. Le imprimí esos artículos y se los iba leyendo y corregíamos algunos párrafos. Me urgió para que ese 5 de octubre lo llevara a la editorial-imprenta Kipus. Quedaron en entregar las pruebas el lunes siguiente, pero yo viajaba el sábado a Brasil. El me dijo que me esperaría para corregir las pruebas, pero no me esperó. Pero estoy segura que estará gozando de ver cumplido su deseo de darnos su última publicación, aunque no la vea con los ojos del cuerpo.

Voy a comenzar a comentar el contenido del libro leyendo la presentación que me dictó:

Quiero dedicar este mi último libro a mis asiduos lectores, al pueblo de Bolivia que tanto me ha dado y al que he tratado de ayudar con mi cercanía, con mi palabra, mis escritos, que es lo único que sé hacer.

Lo entrego en calidad de testamento que me sale desde lo hondo de mi corazón en esta etapa final de mi vida. Una amiga me decía: sigue remando con el remo de la palabra y así quiero hacerlo hasta que Dios en su infinita misericordia quiera llevarme.

Este librito es el compendio de algunos de mis artículos que no fueron publicados en la prensa. He querido recoger aquellos que hablan del amor de Dios, del Dios que no castiga ni condena, que es por esencia AMOR.

Siempre me preocuparon las falsas imágenes de Dios que se nos han presentado en el hogar, la catequesis, la escuela. Se nos ha metido la idea de que Dios condiciona su amor a nuestro comportamiento. Cuántas veces nos han dicho: si te portas mal, Dios te va a castigar. Incluso de mayores hemos desarrollado la teología de temor.

Si recorremos la vida de Jesús, el fue amigo de publicanos y pecadores, no condenó a nadie; a la mujer pecadora le dijo, vete en paz y no vuelvas a pecar. Jesús es liberador no condenador. “Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve por él” Jn. 3, 17

Algunas personas se quedarán sorprendidas cuando afirmo que el infierno no existe tal como nos lo describen algunos pasajes de la Biblia, que han sido interpretados literalmente. Al hacer el mal, al cometer pecados ya estamos sufriendo la ausencia de Dios que es el verdadero infierno.

Ofrezco estas reflexiones para que entre todos-todas no ayudemos a vivir, sentir y practicar el amor de Dios y el mandato de “ámense unos a otros como yo les he amado” y vivamos con esperanza.

P. Gregorio Iriarte, omi

Cochabamba, octubre del 2012

El libro consta de tres capítulos:

El primero titula: Dios ni castiga ni condena, el segundo, La imágenes de Dios y el tercero: El infierno, ¿Existe, realmente, un lugar de eterna condenación?, ¿Qué pensar del purgatorio

Encontrarán en el texto algunas ideas repetidas y esto se debe a dos motivos: son artículos escritos en diferentes fechas y a que a Gregorio le gustaba subrayar algunas ideas fuerza.

Para llegar a la afirmación de que Dios ni castiga ni condena parte de la afirmación fundante de que DIOS ES AMOR y por tanto su misericordia es infinita y no cabe en Él el castigo, sino el perdón.

“Hemos proyectado en Dios lo que pensamos y sentimos partiendo de nuestra propia experiencia de seres humanos, creemos, de algún modo, que Dios es semejante a nosotros, que juzgamos y condenamos. Pensamos en un Dios actúa condicionado por nuestra conducta, que si obramos bien nos premia y si obramos mal nos castiga. Esta idea es peligrosa, nos dice Gregorio, porque nos lleva a tener miedo a Dios, más que amor. A no reconocerlo como padre amoroso que nos ama a pesar de nuestras debilidades y pecados.

Con esta actitud estamos negando la esencia misma de Dios.

Desde niños se nos ha inculcado la imagen de un Dios castigador, enojado, a quien había que tenerle temor y esto desde la familia, la escuela, la catequesis, predicación. Cuántas veces hemos escuchado decir a nuestros padres: si te portas mal, Dios te va a castigar.

Esta idea de un Dios justiciero se ha reproducido en las obras de arte como la pintura, la literatura, etc.

Hace alusión a algunos pasajes del Antiguo Testamento como el relato del diluvio, la derrotas en las batallas, el exilio de Babilonia, que se daban por el enojo por los pecados de su pueblo. Hemos hecho una interpretación literal de estos pasajes y esta concepción errónea y negativa ha marcado más en nuestras vidas que lo relatos en los que se ve a Dios, dicho en lenguaje humano, arrepentido de castigar a su pueblo.

Gregorio nos invita a recorrer las páginas de los Evangelios para profundizar en las enseñanzas y en la práctica de Jesús que come con publicanos y pecadores, que lleva a reconocer sus pecados, a la samaritana, la mujer pecadora, a Zaqueo; pide misericordia por el buen ladrón estando en la cruz.

Dios nos ama más de allá de nuestros actos y pecados. Dios es amor puro por lo tanto nos ama tal como somos. Jesucristo ha asumido nuestros pecados y nos ha redimido con su sangre por siempre.

Este mensaje nos llena de esperanza, y nos anima a vivir al modo de Jesús con entrega amorosa al servicio de los demás, de los pobres, los marginados con alegría y humildad porque todo lo recibimos sin mérito propio.

Gregorio reafirma sus convicciones diciendo:
- Dios no necesita de nuestros sacrificios para perdonarnos.
- Dios no nos prueba a través del sufrimiento.
- Dios no es celoso de su gloria.
- Dios no necesita de nuestra alabanza y de nuestros actos de reparación.
- Dios no se enoja o entristece por los pecados del mundo.

Somos nosotros los que necesitamos alabar y amar a Dios. El problema está en que concebimos a Dios con categorías humanas y hablamos de él con nuestro propio lenguaje limitado.

La formación catequética, pastoral, la preparación para los sacramentos, etc. en muchos casos, no están orientadas a la formación de la conciencia. Es nuestra propia conciencia que nos tiene que juzgar.

Las consecuencias de nuestros pecados son las consecuencias naturales que de ellos se derivan. Si pecamos, nosotros mismos pagamos las consecuencias de nuestros pecados.

Comenta la frase: “no creer en la total gratuidad de Dios, es no creer en el Dios revelado por Jesucristo”. ”Nuestra salvación nada tiene que ver con nuestros propios méritos, ella es gratuidad total de Dios. Esta es la mayor y consoladora promesa para toda persona”.
En el capítulo segundo nos habla de las diversas imágenes de Dios que nos forjamos de acuerdo a nuestro temperamento, a nuestra situación personal: los violentos tendrán una imagen de un Dios castigador; para una persona pacífica, Dios será misericordioso; para una persona perseguida, oprimida, será libertador, etc.

Así como hay imágenes negativas y falsas de Dios, hay también positivas que se han descubierto a través de la lectura de la Palabra y de la vida de Jesús. Son unas imágenes de Dios Amor, misericordia y perdón.

Cada época, cada cultura tiene una imagen diferente de Dios. Gregorio nos dice textualmente: “Vivimos en tiempos de incertidumbre y de perplejidad intelectual en los que no encaja bien una teología abstracta y de afirmaciones dogmáticas incuestionables. Debemos buscar las imágenes de Dios que mejor sintonicen con los valores de la modernidad”.

Nos expresamos a través de imágenes y símbolos y ninguno de ellos puede abarcar a Dios Absoluto e insondable. Todas nuestras imágenes son parciales y deficientes.

La cultura posmoderna está teñida de indiferencia religiosa. Ni Dios ni la Iglesia interesa demasiado. Se ha hablado, dice Gregorio, del “eclipse de Dios”, sin embargo Él está presente, dando sentido a nuestras vidas y a nuestro mundo. Esta crisis de fe está llevando a desterrar una teología del temor y a un nuevo modo de ser Iglesia.

En la tercera parte se pregunta si realmente existe el infierno como un lugar de eterna condenación. Esta pregunta crea en algunos cierto desconcierto, sobre todo en aquellos que no han superado la idea de un suplicio eterno por haber muerto sin alcanzar el perdón de Dios.

Hay pasajes del Evangelio que hablan de la gehena del fuego, de un horno ardiente, de llanto y rechinar de dientes, etc. Son pasajes que se interpretan literalmente y han llevado a una teología del temor con graves consecuencias para la vida de los cristianos. Esta idea del “más allá” va en contra de la esencia misma de Dios que es todo amor y misericordia y de Jesucristo liberador. Juan en su primera carta nos dice: “El amor perfecto echa afuera el temor, pues el temor mira al castigo. Mientras uno teme no conoce el amor perfecto”.

Los textos que hablan de una condenación eterna deben ser interpretados desde la perspectiva global del mensaje que nos muestra la gran misericordia de Dios.

La teología a partir del Vaticano II reorienta su concepción a cerca del infierno, de la condenación eterna y del purgatorio. Se ha dejado de hablar del limbo, la iglesia oficial ha manifestado que esta creencia no entra a formar parte de la doctrina de la fe. El limbo era un lugar donde se creía iban los niños que habían muerto sin ser bautizados. Es cruel pensar que un niño inocente, sin haber cometido ninguna falta sea fatalmente castigado no a gozar de la presencia de Dios. Esta doctrina se desarrolló en la Iglesia al dar demasiada importancia a los sacramentos. No es que estos no sean importantes y necesarios lo son como signos que nos ayudan a vivir gozosamente la presencia de Dios amor y nos den fuerzas para hacer el bien.

El “más allá” no se puede pensar a partir de la muerte, sino que entra a formar parte de la vida en este mundo, de la historia de la salvación.

Son numerosas las citas bíblicas que trae el texto en las que fundamenta lo expresado sobre el infierno y el purgatorio. Cito algunas.

Pablo en la 1ª carta a Timoteo 2,4 dice: “Dios quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad”

Col. 1, 20: “Dios quiso que en Cristo residiera toda la plenitud para reconciliar con él todo lo que existe en la tierra y en el cielo, restableciendo la paz por la sangres de su cruz”

Pablo –Rm 8,15-18: “Ustedes no recibieron el espíritu de esclavos para volver al temor, sino que recibieron el espíritu que les hace exclamar ABBA, Padre. El mismo Espíritu nos asegura que somos hijos de Dios y, si somos hijos, somos también herederos. Nuestra será la herencia de Dios y la compartiremos con Cristo, pues si ahora sufrimos con Él, con Él recibiremos la gloria”.

Sin embargo Dios nos ha creado libres y somos nosotros lo que podemos rechazar a Dios.

Todas estas afirmaciones nos hacen vivir con esperanza, con alegría, nos llevan a un compromiso más radical con el evangelio de Jesús, porque la voluntad de Dios es que seamos felices no solamente en el más allá, sino aquí en la tierra.

Recibamos este pequeño libro de Gregorio como su testamento, pues él lo quiso así, como hemos visto en la introducción.
Gracias. Marta Orsini Puente

sábado, 24 de noviembre de 2012

Clasificación según el mundo o según la verdad


"El negro Madruga» su esposa e hijas fueron mis maestros en cuanto a aprender a «clasificar» los materiales que recolectábamos del basural de Treinta y Tres. No a todas las botellas de vidrio se les da el mismo valor, es distinto volver del trabajo con un carro de fierro que con un buen pedazo de plomo... Incluso la valorización de todo lo reciclado cambiaba, según la necesidad de materia prima de las grandes fábricas o según los negocios de los intermediarios que son los que ponen el precio al trabajo de los Clasificadores.
También a nivel social las diferentes culturas «clasificamos a las personas». Ya sea por su trabajo, sus estudios, edad, silueta, riqueza material... Y también ésta escala de valorización tiene transformaciones según el lugar y el tiempo. Los troperos casi han quedado sin trabajo. Las mujeres jóvenes con cierto cuerpo tienen mayor cotización para adquirir un trabajo en los grandes locales de venta, incluso más que una persona universitaria o con experiencia laboral.
 En tiempos de Jesús también «se clasificaba» a las personas. A modo de ejemplo: era muy diferente ser Romano a no serlo. Los enfermos en su mayoría eran considerados impuros y castigados por Dios al igual que los pobres y pecadores. La ubicación que la cultura reinante les daba a uno y a otros ya sea en: el centro, en las periferias o exclusión total de la ciudad, del poder político, en la religión eran bien marcantes y casi siempre definitorias en como y donde vivir y morir.

Jesús desde su nacimiento en el vientre de María, en el pesebre de Belén, pasando por su vida en Nazaret trabajando como carpintero haciendo changa itinerante, elige la suerte de los pobres. Hasta su elección de Bautismo junto a los considerados pecadores, la formación de su comunidad integrando a Impuros, diferentes e incluso a las mujeres que eran totalmente excluidas. Culminando con un juicio considerado traición al gobierno y religión del poder, lo que lo llevó a ser condenado a muerte de la peor manera existente en la época: la crucifixión pública. Ese mismo hombre tuvo una multitud de seguidores cuando las multiplicación de los panes o las sanaciones.

Aquí aparece otro modo de clasificar a las personas «por sus obras y por la aprobación pública» Los resultados son los que muestran el bien o el mal en una persona. Jesús nos revela que «su reino no es de este mundo y que no siempre los que dan testimonio de la verdad son los reconocidos públicamente» (Juan 18, 33b-37)

Jesús también es un maestro para la clasificación humana, dando vuelta la clasificación del mundo, poniendo a los últimos como primeros. La espiritualidad cristiana no cambia por los valores de mercado, ni por la aprobación multitudinaria. Por lo tanto el que opte por los últimos, por la verdad, la justicia y el amor elige la oposición a los intereses de los poderosos y oprimidos engañados. Eso trae sus consecuencias reales de no ser entendido y alguna vez perseguido. A una persona, institución, política, según Jesús no se la evalúa según el éxito, sino el lugar que les da a los excluidos del sistema reinante.
Nacho

viernes, 23 de noviembre de 2012

¡¡¡ Bendito deporte que nos Humaniza !!!

EL SER HUMANO es un ser en relación consigo mismo, con los demás y con su entorno. El desarrollo humano está influenciado por esas tres relaciones
.* CONMIGO MISMO: El deporte es uno de los espacios de convivencia que hoy en día influyen más en la relación con uno mismo aprendiendo que en la vida hay que optar, hay que superar derrotas y que las pequeñas victorias nos abren a mayores desafíos con mayores exigencias.
El deporte, entre otras actividades, nos concientiza que también somos un cuerpo que está en desarrollo, que necesita de una buena alimentación, descanso y cuidado.


* CON LOS DEMÁS: El deporte nos relaciona con los demás no solo en lo deportivo sino también en lo afectivo e incluso en lo económico. Me hace necesitado de otros y me hace sentirme con otros. Incluso el «contrario» es parte de nuestros crecimientos y logros. ¿Qué es Peñarol sin Nacional?
Hoy más que nunca se habla del «equipo y lo humano» hasta en los deportes más individuales y mecanizados como pueden ser la fórmula 1 en automovilismo, hoy se resalta el trabajo de mecánicos e incluso psicólogos...

* EL ENTORNO: El sentido de pertenencia a un lugar es fundamental en el buen crecimiento humano. Y sin duda que en Río Branco como en tantos lugares de llegada de emigrantes el deporte es uno de los medios que más identifica con el lugar. La selección Uruguaya ha sido la que más ha influido en la vuelta a cantar juntos el Himno Nacional. El Cerro Largo en Fútbol y Ciclismo en algo ha unido al departamento, aunque hay muchos todavía sin sentido de pertenencia departamental.
Pero quizás lo que más está influenciando en lo local, los niños pero también en todo el entorno familiar es el Baby Fútbol. «Ganamos empatamos o perdimos con Río Branco» es una expresión que sale de muchos corazones.

Entonces Bendito deporte que nos humaniza, porque humanizarse es relacionarse consigo mismo con los demás y con el entorno.

La deshumanización pasa siempre por el olvido o descuido de si mismo, por la falta de relación con las personas cercanas en la realidad que vivo y por no estar con los pies en la tierra por indiferencia o destrucción del entorno natural en que habito hoy. ..

Semanario Tribuna Popular  Nº 1.274
Este 2012 que se va ¿ nos humanizamos o desumanizamos ? compartimos lo que somos...
Bendito 2013 que nos da una nueva oportunidad de humanizarnos mejor para darnos...

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Las Comunidades Eclesiales de Base NO han muerto, a mi nadie me invito para su entierro. Gustavo Gutiérrez



Según hemos escuchado, dos comunidades de Base de Treinta y Tres, decidieron encontrarse para celebrar el año recorrido en sus dolores y alegrías, apoyándose para seguir andando nomas. Alguien expreso con su vos ¿Por qué no ampliamos la invitación a las demás? La propuesta de inclusión cayo en corazones abiertos y las llamadas telefónicas se extendieron por toda la ciudad. Y otra se inspiro en invitar al Nacho de Río Branco, lo cual también fue aprobado por las comunidades.

Como en todo proyecto de encuentro de las comunidades Eclesiales de Base siempre hay idas y venidas, porque no ser un movimiento paralelo a la pastoral de las parroquias siempre debe contar con el consentimiento de párrocos y demás. Ningún problema y total apoyo, lo único que se eligió cambiar de lugar para dar mas posibilidad de participación se eligió la Parroquia el Salvador.

Para mi fue un encuentro de experimentar que es la resurrección: es dejar el lugar y la gente donde uno esta para reencontrarse con la gente querida y otros que hacen nuestra historia. Es y fue un momento de muchas emociones juntas que despierta recuerdos muy hondos y confirman que el Amor permanece y otras cosas pasan… Nacho
El patio con las sillas en rueda fue el escenario para la celebración que comenzó a las 19 horas con miradas, sonrisas, abrazos, palabras, y hasta alguna lagrima. Continuo con unas palabras dedicadas al invitado de mas lejos: “Te enviamos como niño y vuelves mas maduro”. Una manera muy fraterna de decir que Nacho esta un poco mas viejo. Al cual lo habíamos esperado en el ómnibus y le complacimos el gusto de una pasada por la Laguna del Nelsa Gómez antes de llegar.
La palabra bíblica escuchada fue la del fin de semana, celebración de Cristo Rey. Partimos la reflexión comunitaria viendo que en toda época así como los hurgadores clasifican la materia prima y el mercado le pone precio, los seres humanos clasificamos a los seres humanos y le etiquetamos un valor. También Jesús Clasifico “poniendo a los últimos como primeros”.

¿Cuáles son los considerados Últimos hoy en nuestra población? Se compartió que eran los ancianos, los enfermos mentales, los drogaditos, los que están solos…

Se Ilumino volviendo al Cristo Rey, nacido, viviendo, y crucificado junto a los últimos. Por lo tanto presente de manera preferencial en esas realidades de exclusión de pobreza…

Lo reflejamos a nuestras propias vidas y comunidades y encontramos la buena noticia, de que vamos pasando en nuestra existencia de ser para los mas pobres a ser pobres. Muchas de las presentes tuvieron personalmente y comunitariamente tiempos de gran servicio en merenderos, en el barrio, en la capilla… hoy mas bien se esta necesitando ser ayudada encuanto a salud en cuanto a lo psicológico y encuanto a la fe y los afectos.

Ya no estamos al servicio de los crucificados sino más aproximados a ser parte de los crucificados. Según la palabra bíblica es “jodido” la cruz pero es el signo de la aproximación a la vida eterna…
La eucaristía nos dio sin que faltara para nadie y fuimos invitados a nunca, nunca dejar de acercarnos al altar, a la mesa del perdón del alimento para el camino, a la comunión eucarística.

La bendición la trasmitió la mas pequeña de las presentes, nos teníamos que agachar para que la niña nos trasmitiera la bendición de Dios, dolía las caderas… todo un signo de donde debemos buscar la bendición de Dios, la cual no viene de lo alto sino desde donde esta El, en los mas pequeños a nosotros mismos…
Como no podría ser de otra manera los abrazos de paz, los alimentos y el dialogo compartido no podían faltar. Fue una pequeña y profunda fiesta. Después siendo los últimos en despedirnos llevamos a los mas alejados al barrio Izas de León donde nos reunimos como comunidad. Y a había tiempo para un saludo mas y nos fuimos mas aya, al final de la ciudad y comienzo del campo, a reencontrarnos con la vida de aquellos que fueron niños y hoy son jóvenes en casa de la abuela Pola…

Un día de esos de plenitud, la plenitud se da en los buenos encuentros, incluso haciendo presente a los que están desde otra realidad. La plenitud se da en el tejido de lo inmanente con lo trascendente. Un vaso de jugo y uno de leche y a dormir contentos. A la mañana siguiente viajamos a Río Branco a los lugares de trabajo, la vida sigue pero estos encuentros son como manantial en el camino.
Gracias Doris Mendez

martes, 20 de noviembre de 2012

En tus manos me quiero poner para dejarte ser Dios….





Señor tu me llamas a encargarme de “tu gente”
los prójimos, mis prójimos…los de todos los días y
los que aún no conozco…

Dejo en tus manos
con plena confianza y fe
a mis seres queridos que no estan proximo
a los que amo…

Se que tú tocarás corazones de otros
para hacer lo que hay que hacer
se que aquí, allá
tú quieres el buen vivir para todos…
y cuidaras mis seres queridos
si me encargo de los que tu me encargas
Sé que respetas mucho nuestra libertad
de disponernos a amarte sobre todas las cosas
y al prójimo como a nosotros mismos…

respetas también nuestra elección equivocada
de “ser indiferente” a los demás
o de caer en la tentación
de creernos Dios para alguien...

Muchas veces decimos "si Dios Quiere"
…se que tu quieres…
tu siempre quieres el buen vivir para todos

Y sé que a veces no te dejamos ser Dios,
no nos dejamos llevar por tu mano…
lo bueno, es que tu mano siempre
siempre está extendida
y cuanto más nos alejamos
más te acercas…

Y siempre nos trasmites la certeza
que lo mejor está por venir...
sólo depende de nuestra libertad
de tomar tu mano...de dejarnos guiar por ti…
Nacho Octubre / 2012

domingo, 18 de noviembre de 2012

PODERES




Unos 400 laicos, a raíz de las declaraciones del genocida, ex-general Videla, enviaron recientemente una carta a la Conferencia Episcopal

Argentina. En ella formulan una serie de reclamos, todos importantes. La carta fue recibida en mano por el presidente de la Conferencia Episcopal, el que además, recibió luego a un grupo de esos laicos delegados para presentarla y explicar su génesis y el sentido de sus reclamos. Así se convino esperar la reunión de la Asamblea episcopal, donde él presentaría la carta.

Probablemente en respuesta a ella, aunque no se la mencione, los obispos argentinos hacen llegar ayer un mensaje al pueblo de la Patria. Es ante este texto, que consideramos pobre e insuficiente, que quisiéramos señalar algunos aspectos que nos parecen importantes

. Es evidente que todo hecho u omisión debe entenderse en su contexto, y de ello surgen atenuantes y agravantes. Eso ocurre en todos los órdenes de la vida; pero destacar dentro del contexto la "violencia guerrillera" pone -una vez más- un documento episcopal en el marco de la teoría de los dos demonios, teoría que rechazamos sin ninguna duda ya que hubo un solo "demonio" que fue el terrorismo de estado.

. Las declaraciones del genocida Videla fueron bastante más allá del reconocimiento de una connivencia entre la conducción facciosa del Estado y la cúpula eclesiástica. Connivencia que no rechazaríamos tan livianamente como afirma mons. Arancedo, pero que supone muchas otras instancias que no son tenidas en cuenta en el documento.

. A la pregunta de cuánto sabían sus "hermanos mayores", los obispos de tiempos de la dictadura, no hace falta demasiada investigación. Allí están los discursos de mons. Bonamín, mons. Plaza, mons. Tortolo (presidente de la CEA, elegido por sus "hermanos", por si hiciera falta recordarlo), por nombrar sólo los más emblemáticos. Aunque la lista podría fácilmente prolongarse en bastantes nombres más.

. La cita de algunos párrafos nos parece insuficiente y limitado. Res non verba, decían los antiguos. No son algunas pocas palabras lo que se les cuestiona. Pueden haber dicho una palabra en 1972 contra la tortura (no hubiera estado mal repetirla en 1976), pero sabemos bien que fueron muchas las voces eclesiásticas episcopales o presbiterales que justificaron la tortura públicamente como un "mal menor", e incluso participaron de las mismas. No se entiende el tibio y limitado pedido de perdón del año 2000 si realmente creen que hicieron todo lo debido y necesario. No se entiende el silencio de los nombres de nuestros mártires desaparecidos, asesinados o torturados, como el Obispo Enrique Angelelli, Carlos de Dios Murias, Gabriel Longueville, Carlos Bustos, Pablo Gazzarri, Mauricio Silva, Orlando Yorio, Francisco Jálics, Wenceslao Pedernera, Alice Domon, Leoníe Duquet y tantos otros, si el supuesto pedido de perdón se pretende serio y responsable.

. Somos conscientes que muy pocas instituciones hicieron un mea culpa por su actitud en la dictadura. Faltan empresarios, sindicalistas, periodistas, por mencionar algunos; pero no se trata de especular con el mal de muchos sino de afirmar lo que se espera del pastor: que dé "la vida por sus ovejas". Y algunos de esos mártires silenciados, así lo hicieron, por cierto.

. Sin dudas hay heridas abiertas, pero en muchos casos, heridas que declaraciones episcopales no han hecho nada por cerrar, porque cuando se avanza en los juicios, se escuchan voces que hablan de reconciliación, de perdón, deslizando la idea implícita de que los juicios son motivados por venganza o revanchismo, desdiciendo todo lo que han afirmado de "la verdad y la justicia", para empezar. Nos gustaría una cercanía fraterna de los obispos con los organismos de Derechos Humanos que siguen luchando por la verdad, la memoria y la justicia en especial las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, como en su momento lo hicieron con cariño y valentía Jorge Novak y Jaime de Nevares. Hoy -como ayer- más bien percibimos distancia.

. Decir que "...reiteramos el pedido de perdón a quienes no hayamos...", es algo vano y falaz. El pedido de perdón debe ser concreto, por esto o por lo otro. Ninguno de nosotros aceptaría una confesión tan genérica sin reconocimiento concreto de las faltas o delitos cometidos. Así dicho simplemente es un pedido de perdón inexistente.

. Es indispensable que se acepten y se apoyen las investigaciones de aquellos tiempos, especialmente cuando se negó que en la CEA hubiera archivos. Hoy hay libros bastante documentados sobre este y otros temas semejantes, afortunadamente. No olvidamos que ante todo somos ciudadanos de la Patria que reclama justicia, y esperamos que todos los miembros de la Iglesia -obispos incluidos, por cierto- colaboren en todo con la justicia, se acerquen a aportar toda la información disponible, y acepten los fallos correspondientes para cerrar heridas no desde el olvido y la impunidad, sino desde la verdad y la justicia que tanto proclamamos.

. Nos parece muy insuficiente la declaración sobre los niños apropiados, porque no se trata sólo de exhortar, o de recordarles a los responsables que están moralmente obligados a declarar. Es sabido que la mayoría de los niños apropiados lo fueron (y en algunos casos con apoyo de instituciones católicas) para dar los niños a familias "occidentales y cristianas". En el texto se extraña que -con toda la firmeza y la autoridad de pastores- no exijan a los llamados cristianos a que den todos los datos que posean sobre los desaparecidos o niños apropiados ilegalmente para el reconocimiento de la verdad y la identidad, o para que tantas familias puedan hacer el luto y dar -al menos interiormente- cristiana sepultura a sus familiares asesinados.

. Lamentamos el silencio acerca de la gravedad del tema de los capellanes militares y su actitud claramente cómplice con el genocidio. El caso del condenado por la justicia Christian von Wernich, que no fue suspendido en sus licencias o expulsado del ministerio, es emblemático, y sigue siendo un pecado que clama al cielo encubierto por un silencio escandaloso. Mientras tanto, Videla sigue comulgando y lo dice abiertamente a pesar de haber reconocido públicamente su delito que parece no ser entendido como pecado.

. En ese sentido, debemos confesar que nos escandaliza que ante la sociedad parezca que usar preservativo sea más grave que la tortura; que el sexo pre-matrimonial sea más grave que violar mujeres detenidas-desaparecidas; que engendrar hijos fuera del sacramento del matrimonio sea más grave que apropiarse niños después de tirar al mar a sus padres, que la homosexualidad es una enfermedad perversa y más grave que ser un torturador o presenciar con sadismo y complicidad sesiones de tortura, que el aborto de una mujer angustiada en su situación de embarazo no deseado o provocado sea tenido por genocidio y como algo mucho más grave que arrojar personas vivas al mar, atadas, dopadas, y secuestradas.

Lamentamos que una vez más, nuestros hermanos obispos perdieran la oportunidad de mirar la cara a la sociedad sanguinolenta al borde del camino y expresaran un sincero pedido de perdón, un reconocimiento de su pasado y un deseo concreto de reparación ante la muerte y el genocidio. Tanta reticencia durante años a llamar las cosas por su nombre no nos permite confiar plenamente como quisiéramos en la efectividad de estas declaraciones.

Secretariado del Grupo de Curas en Opción por los Pobres
 Pbro. Juan Carlos Baigorri  Pbro. Marcelo Ciaramella Pbro. Roberto Murall  Pbro. Eduardo de la Serna

sábado, 17 de noviembre de 2012

«El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán».


Los profetas apocalípticos en todo tiempo anunciaron la derrota del bien a causa del mal, ésta profecía que aumenta el descreimiento en el bien humano favorece a los poderes religiosos y políticos de la época, que están sostenidos por el miedo y los bienes acumulados.

- Los profetas apocalípticos hace un buen tiempo han anunciado el final de la palabra dada, de la verdad y la justicia, la desintegración familiar, la inviabilidad de las comisiones de barriales y los comités políticos, la extinción de la teología de la liberación y las comunidades de base.

-Los profetas apocalípticos también han dejado de cantarle al amor y a la amistad, hablando de inseguridades y brujas, quitando el arte e imponiendo la violencia, la farándula y la chatarra, sin dejar de gritar la muerte de la educación, de la salud y de la moral.

-Los profetas apocalípticos están al servicio del consumismo, del individualismo y de los poderes opresores que agrandan la brecha entre los pocos que tienen en demasía y a los muchos que se les quita lo necesario.

- Los profetas apocalípticos también existieron en tiempos de Jesús, creyeron y anunciaron el triunfo de los reyes y los señores del templo llevando a Jesús a la cruz. El mismo Jesucristo sabiendo que su reino no era de este mundo anunció su injusta muerte, la dispersión comunitaria y la traición. Pero también nos anunció el triunfo del amor con su resurrección, con su segunda venida. «El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán». (Marc. 13,24-32)
Los profetas inspirados por el espíritu de la vida, han sido capaces de mantenerse (o volver) al camino de la justicia, la verdad y el amor, aunque estuvieran en el grupo minoritario y perdedor de ese tiempo.

-Los verdaderos profetas, son personas de esperanzas y predican que el sol permanece aunque la noche o las nubes en el momento actual no permitan ver su luz y palpar su calor.

-Los verdaderos profetas creen en el hombre que a lo largo de su existencia conocida siempre tuvo la tendencia a vivir en común con otros hombres. Por lo tanto el individualismo y lo comunitario no son una opción de vida, es radicalmente deshumanizarse o humanizarse, es morir o vivir.

-Los verdaderos profetas integran e invitan a caminar juntos, sabiendo que el camino es angosto, y que los muchos elegirán el ancho vendido como espejito por los opresores, con éxitos y placeres inmediatos.

-Los verdaderos profetas inspirados en Jesús: el cual creció en familia, integrado a una estructura social y religiosa, con el tiempo liberándose de lo que oprimía pero siempre invitando a formar comunidad con otros. Los que se inspiran en El, procuran seguirlo y proponerlo intentando vivir en familia, en comunidad, compartiendo los bienes y servicios por amor. Esa realidad es la fuente de la fe y es la concreción de la fe cristiana, en el mundo y con el prójimo de hoy.

-Los verdaderos profetas, creen que todo pasa, pero su palabra de justicia, de verdad florecen en la historia. Los Herodes que vivieron como reyes sangrando al pueblo, los sacerdotes del templo que cargaron cargas pesadas sobre sus fieles, la historia nos enseña que no es eterno su encubrimiento, la justicia y la verdad llegan...

-Los verdaderos profetas están dispuestos a morir como su maestro en la soledad de la opción por el amor, basando su fe en Jesús quien ya venció y nos espera con la corona de la vida eterna.
Nacho

viernes, 16 de noviembre de 2012

PADRE CACHO: Cuando el otro quema adentro

 Hace un rato nomas estuve en la presentación del libro de Mercedes Clara en el lugar donde Cacho vivió, en la obra que el legó, con los vecinos y amigos con los que Cacho compartió su caminar. La verdad que el encuentro fue más que un homenaje a la vida de Cacho, fue como la resurrección del Espíritu de Cacho en nosotros mismos. En todo momento me imaginé como estando con los discípulos de Jesús luego de su muerte, y como tratarían de hacer llegar ese mensaje que les "quemaba por dentro".


Había muchos vecinos, integrantes y ex integrantes de la obra San Vicente. Me conmovieron mucho las palabras de Mª Inés cuando pedía perdón a sus viejos compañeros, por las peleas que se dieron, porque después de la partida de Cacho cada uno quiso adueñarse de la verdad y sostenerla como la única verdad. Es que faltaba la persona de Cacho para que los uniera, ya que en su compartir sí había lugar para todas las verdades juntas. 

En su pedido de perdón, creo que Mª Inés nos incluyó a muchos, porque todos hemos contribuido, en algún momento u otro, en mayor o menor medida, a no mirar al otro con la mirada de Cacho, que es la mirada de Dios. Muchos, como decía Pablo Bonavía, nos dejamos programar por este sistema y caemos en trampa  que nos fragmenta cada vez más, que nos amplia las distancias entre vecinos y barrios, y que nos impone la visión de "ellos y nosotros". En ese pedido de perdón deberíamos reconocernos muchos, perdón por no creer en el otro, perdón por ser ateos del prójimo decía Cacho.

Uno de los homenajes más sentidos fue el de Isidro, vecino del barrio, tan emocionado al sentir el dolor por la partida de su hijo de 5 años un poco después que Cacho falleciera. No dijo muchas palabras, que mejor homenaje para Cacho.


Creo que este libro, y tanto como el libro el compromiso de Mercedes, es una gran esperanza para captar el mensaje de una vida única. Para el descubrimiento o el re-descubrimiento de la mirada de Cacho en nosotros, esa mirada que nos hace enamorar del otro, que hace que el sufrimiento del pobre nos queme por dentro. Es tan potente esa forma de mirar, que no hay forma de no querer contagiarla.


Hoy me vi asistiendo a la reconciliación de los discípulos de Cacho, de los testigos de su vida. Igual como les paso a los discípulos de Jesús, que se vieron desesperanzados por su muerte y se dispersaron, pero que luego entendieron que su testimonio no era el de cada uno, sino la verdad de todos, y volvieron a encontrarse y así lo resucitaron.

Tan cercana y tan honda siento su presencia hoy que, sin haberlo visto y conocido, mi fe me hace anunciar, que Cacho sigue vivo.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Aclaración de González Faus sobre su entrevista en “La Diaria” (Obsur)


"...si les ayuda te remito esto que es más o menos lo que dije al final de la última charla. Les pediría que si hacen o dicen algo procuren no herir... Aquí van pues mis palabras, por si sirve:

1.- Considero al aborto claramente inmoral y así lo he manifestado siempre (ver p. ej. el cuaderno 65 de Cristianisme i Justicia (“El derecho de nacer. Crítica de la razón abortista”) y en el capítulo 12 del libro "Ese es el hombre" titulado: "Aborto signo de contradicción. Carta a una cristiana audaz"). Quien quisiera dedicar su vida a la defensa de los débiles e indefensos no creo que pueda pensar de otro modo. Por eso no creo contradecir para nada en este punto la enseñanza de la Iglesia. Como escribió san Agustín: "in necesariis unitas" (haya unidad en lo necesario).

2.- Pero no pertenece a la enseñanza dogmática de la Iglesia la tesis de que la Iglesia debe imponer su propia moral también a los no cristianos y además por legislación civil. Esta es una cuestión pastoral y en modo alguno dogmática. San Agustín y Santo Tomás no están fuera de la enseñanza de la Iglesia por haber defendido que un gobierno no tiene por qué penalizar la prostitución (que ellos consideraban inmoral por supuesto). Así mismo, la actual doctrina sobre la propiedad privada que domina en Occidente es radicalmente contraria a la enseñanza de la Iglesia sin que por ello trate la jerarquía de meter en la cárcel a algunos que son ladrones según la enseñanza moral católica. En este campo pastoral vale pues la segunda parte del dicho agustiniano: "in dubiis libertas" (libertad en lo que no está claro). Añado que lo mismo que dije en la entrevista lo he enseñado y escrito siempre en mi país sin haber sido desautorizado.

3.- El dicho agustiniano concluye: "in omnibus caritas" (caridad en todo). Por eso quisiera manifestar mi acogida fraterna tanto a unos censores que parecen poner su fuerza más en la dureza de las palabras que en la contundencia de los argumentos (haciendo creer que dije lo que nunca he enseñado), como a la dirección del periódico que no fue honesta conmigo: porque se comprometieron a enviarme el texto escrito antes de publicarlo, cosa que no hicieron, y porque recurrieron a unos titulares sensacionalistas que no respondían al tono de mis respuestas. No puedo menos de lamentar que hasta la prensa que se las da de izquierdas caiga en aquel nefasto principio norteamericano: "no permitas que la verdad te estropee un buen titular"... Démonos fraternalmente la paz.

4.- No conozco para nada la ley que se está discutiendo en Uruguay: tres semanas muy ocupadas en Montevideo no dan tiempo para ello. Por tanto, de ningún modo pude referirme a ella. Pero, por lo que he visto en mi país, da la impresión de que algunos obispos están utilizando la cuestión de la despenalización del aborto no como un problema pastoral sobre el que se debe arrojar luz, argumentar y dialogar, sino como un arma para derribar gobiernos que no les gustan. Pediría que se evite esa politización de un tema tan serio porque eso hace mucho daño a la Iglesia.

5.- Por lo que a mí toca, quisiera pedir al Señor que me alcance aquello que decía san Ignacio de Loyola cuando fue encarcelado injustamente por la Inquisición española en Salamanca: "no hay tantos grillos y cadenas en Salamanca que no quisiera llevar yo más por amor de Cristo". Pidan para que el Señor me lo conceda".

martes, 13 de noviembre de 2012

"Yo estoy convencido que el Espíritu sopla en la ruptura" PABLO RICHARD


Por Magdalena Martínez ( Obsur)

¿Por dónde le parece que pasa hoy la nueva evangelización?

¿Por dónde nos está tironeando el Espíritu?

Sacerdote y teólogo chileno, residente en Costa Rica desde 1978. Trabaja en el Departamento Ecuménico de Investigaciones (DEI) y es autor de varias publicaciones.

Yo estoy convencido que el Espíritu sopla en la ruptura. Ha llegado el momento de rupturas, donde creer en Dios es desobedecer a las estructuras. Yo veo mucho la experiencia de Sucumbíos (Ecuador). Yo fui dos veces a Sucumbíos donde había una pastoral maravillosa, con su obispo Gonzalo López Marañón, una iglesia maravillosa. Y de repente mandan a los Heraldos del Evangelio que obligan al obispo a partir para España y a renunciar. Entonces hay momentos de ruptura que son necesarios. Ruptura para seguir, para seguir caminando como discípulos. Pero hay situaciones de iglesia que no se pueden tolerar.

También en Paraguay. Cuando viene el golpe constitucional a Lugo el primero que vino a visitar a Franco fue el Nuncio. Entonces yo escribí unas líneas (yo estaba en El Salvador, y Jon Sobrino lo publicó en la Carta a las iglesias), en las que yo dije: “Señor Nuncio, usted ¿a quién representa? ¿Usted representa al Estado del Vaticano como el embajador de Colombia representa al Estado de Colombia? Si usted representa al Estado del Vaticano yo llamo a la desobediencia civil. Si usted representa a la Iglesia, aunque no es totalmente de mi agrado, por lo menos podemos hablar”. Son momentos de ruptura, en los que uno tiene que decir basta. El Espíritu en ese momento está diciendo “basta”.

Yo estaba también comprometido un poco en las universidades, en la facultad de teología, y un día yo dije basta y fui a trabajar con la gente de la calle. Iba todos los domingos a las 7 de la mañana a una plaza nada más que a escuchar. Toda gente alcohólica, drogadicta, con VIH, Sida. Esa fue otra ruptura en mi vida. Y cada vez que hago una ruptura siento el Espíritu fuertemente. Porque, como dijo Comblin, el Espíritu Santo no sólo está en la Trinidad, está en la historia humana, está en la tragedia humana. Ahí está el Espíritu. Ha sido en la ruptura, en la desobediencia donde yo he encontrado el discipulado, y como discípulo sigo estando en la Iglesia. Pero como discípulo.

Yo ya no aguanto las misas tradicionales, con el sacerdote ahí en un altar. Yo celebro la misa en el Hogar de la esperanza, que es un centro para enfermos de VIH. Pero no en un altar, en una mesa. Y si es una mesa donde se come, estamos sentados. ¿Y cuál es el alimento? Un pan y un vino, no son esas hostias que no parecen pan. Y yo no quiero ser tampoco EL sacerdote que preside la eucaristía. Estamos todos sentados y yo pongo una mujer a mi lado, otra mujer a mi lado y una mujer que sea evangélica no católica. Ahí hay una ruptura con un modo de liturgia que ya no es la mía, yo ya no soporto una liturgia tradicional, una misa tradicional. A mí me gusta mucho celebrar la eucaristía pero con otros, con otras. ¿Cómo vamos a celebrar solos? En una mesa participan todos, todos comen. En las primeras misas que yo tenía nadie quería comulgar. Me decían: padrecito es que yo soy homosexual, yo soy alcohólico, yo soy prostituta… Entonces dije: no, esto no puede ser. La eucaristía no es para los justos, es para los pecadores. Jesús vino no para los justos sino para los pecadores. Porque si hay una misa todos comen, y aquí no hay pecadores, hay personas que quieren comer en una mesa. Eso fue otra ruptura.

De ruptura en ruptura yo he ido encontrando a Jesús. Pero sin romper con la Iglesia. Una vez un profesor, un teólogo del Opus Dei, de la Universidad de Navarra, vino a hacerme una entrevista de dos días porque estaba escribiendo un libro sobre historia de la teología latinoamericana. Al final me dijo: me siento derrotado, porque yo venía aquí para verlo, para encontrarle alguna herejía, para ver si lo podía pescar. Y me siento derrotado porque usted es el teólogo más radical que yo he conocido pero el teólogo más ortodoxo. Nunca he visto la radicalidad en la ortodoxia con la radicalidad de vida, me dice.

Los lentes de la abuela (Fé - Iglesia)


La noche del sábado estaba silencia en el barrio en que habito sus últimos años la abuela María. La casa acojia a vecinos, hijos, nietos y demás seres queridos. Después de un prolongado silencio la abuela pidió le alcanzaran algunas de las pocas y pobres pertenencias que tenia. El pañuelo, el sobrero, la sombrilla, la taza de porcelana, el bastón… les daba un beso a cada uno de los objetos y los regalaba empezando por las nueras. Las lagrimas brotaban en las miradas atentas de los más jóvenes y los más viejos. Por último doña María llamo a sus tres hijos menores. Andrés, el considerado el más santo de la parentela se sentó en la cama y se tomaron de la mano con su madre. Magdalena era la menor, con una discapacidad visible se acerco temblorosa a la al llamado. Un poco mas atrás estaba Daniel el inquieto, el travieso, el que hasta hoy había emprendido muchas cosas pero nada había culminado. Con movimientos mas suaves que de costumbre la abuela se saca sus lentes, los envuelve cuidadosamente en la franela y los deposita en el gastado estuche de panta sote. Recorre con una tierna mirada los rostros de cada uno de los presentes hasta detenerse en su hijo Daniel. Como madre realizo el rito de besar el regalo y se lo ofreció con una sonrisa a este hijo elegido diciéndole – te ayudaran a ver el buen camino. Todos recuerdan aquellas ultimas palabras de la abuela María y guardan como un tesoro muy valioso el recuerdo que ella entrego a cada uno…
Pasaron los años y cada uno fue decidiendo su destino. Unos acentuaron el trabajo, otros los estudios, unos viajaron al exterior buscando realizar diferentes sueños… Magdalena era la que tenia la cruz mas visible pero sorprendía las buenas energías que trasmitía, y era la que intentaba estar presente cuando requerían su servicio. Un día ella conto, que se sintió perdida con la muerte de su madre. Buscando consuelo tubo algunas caídas hasta que un día soñó las ultimas palabras de doña María – Te ayudaran a ver el buen camino. Busco a su hermano Daniel y le pregunto por los lentes, este ni se acordaba donde los había puesto. Magdalena los busco hasta que los encontró. Necesito de ayuda para mejorar el armazón y tubo que cambiar los cristales según su necesidad actual. Ella cuenta agradecida que poco a poco los lentes la ayudaron a encontrar el buen camino, y desde entonces procura caminar por el, sintiendo mas liviana su cruz. Los domingos hace un alto en las actividades y con la franelita limpias sus cristales, sintiéndose acompañada por su madre para emprender la semana.
Todos necesitamos creer en algo para transitar por esta vida, pero no todos necesitamos de una Iglesia para encontrar y mantenernos en el buen camino. Hay personas que pueden ver bien sin lentes. Otros lo necesitan. Algunos lo necesitan y no los usan por las más diversas razones, que pueden ser por no saber que existen, por no estar a su alcance, por despreciarlos. Otros cuando lo necesitan buscan adquirirlos. Algunos se ponen los lentes inadecuados por engaños o por inmediatez. Otros como Magdalena, a su momento, los buscan hasta que los encuentran pidiendo ayuda para adaptarlos a su medida.

Al recibir el bautismo nos incorporamos a una Iglesia que tiene una mirada de fe, de la vida, la cual hay que ir retocando su armazón y cambiando sus cristales según la cultura y la realidad actual. Desde lo esencial que permanece por siempre en las Iglesias Cristianas que es la palabra de Jesús el que paso haciendo el bien, fue apresado asesinado asesinado y vencio el mal con la resurrecio. Esta fe se vive y se alimenta en comunidad por eso necesitamos hacer un alto en el camino para encontrarnos con nuestros hermanos y con el pan y el vino consagrado limpiar los cristales del corazón y la razón, dándonos apoyos para comenzar cada semana. Cargando con esperanza nuestra cruz y atentos a dar una mano a quien la necesite...
Nacho ( Homilia bautismos domingo 11 noviembre 2012 - Inmaculada - Río Branco)