martes, 9 de junio de 2020

III ENCUENTRO COLIBRI CELEBRATIVO por ZOOM


AMAR ES DAR LO QUE SE AMA 
 (Juan 3, 16 - 18)
Desde Puerto Rico, Lucy y Nelson, pusieron al servicio su plataforma Zoom. Para responder a la propuesta surgida desde Uruguay, desde el sentir de Carola.
Después de la celebración de Pentecostés, donde escuchamos el latido doloroso y de lucha de los pueblos de América Latina, se vio la necesidad de compartir la vida desde LA INTERIORIDAD DE CADA UNO, para unirnos desde dentro, para seguir caminando junto al Pueblo, guiados por SU palabra.
Yo Soy Vida.
Yo Soy dentro de ti.
Yo vivo, me muevo 
y tengo mi ser en ti.

Yo Soy infinito.
Eres Uno conmigo,
 eres Uno con toda la vida…
(Dentro de un libro)
Cuando algo es del Espíritu, no es necesario forzarlo, comprobamos que el Espíritu se nos adelantó, y todo se enciende espontáneamente.
Entonces, Andrea y Nacho, comenzaron a proponer una posible celebración participativa, desde los distintos países participantes, para ser fiel a la tejernos como Patria Grande, todos teniendo voz. Y surgió esta celebración:
PROPUESTA CELEBRATIVA
14 y 10 hs. de Puerto Rico 
COMENZAMOS Cantando: con Silvio Rodríguez en la Voz de Pablo Quinta y Valentina (Uruguay)
Sólo El Amor
… Sólo el amor 
engendra la maravilla
Sólo el amor 
consigue encender lo muerto

Debes amar 
la arcilla que va en tus manos
Debes amar
 su arena hasta la locura
… Sólo el amor
 alumbra lo que perdura
Sólo el amor 
convierte en milagro el barro
- 14 y 15 hs. BIENVENIDA, nos dio Andrea desde Colonia (Uruguay)
- INVOCACION AL ESPIRITU SANTO, fue por Marioly Honor, desde Santa Cruz (Bolivia)
- NUEVAS ESPIRITUALIDADES, aporte de Feliciano Rodríguez (Puerto Rico)
- TESTIMONIO PASCUAL de Nelson Reyes (Puerto Rico)
- LA PALABRA DE JESÚS, (Juan 3, 16 - 18) desde la Rioja, Miriam invocando el Espíritu de Angelelli y compañeros. (Argentina)
- COMPARTIR EL PAN, desde la luz interior de CADA UNO, animado por Carola Silva (Uruguay)
Escuchar testimonios, rezar, a la luz de la Palabra Bíblica, el dolor, la alegría, la perseverancia de cada uno, desde distintas partes de nuestra América Latina es muy esperanzador. Me estremese ver los rostros de los hermanos y hermanas y saber que en este caminar hacia el Padre Celestial todos tenemos nuestras altas y bajas. Sufrimos y nos conmovemos, caemos y nos levantamos con esperanza... solidaridad... Somos uno, en Cristo Jesús, y eso es motivo de alegría y celebración. (Nos decía Lucy)
Los que esperan en el SEÑOR
 renovarán sus fuerzas; 
Isaías 40:31
LA PALABRA BÍBLICA, en el día de la fiesta de la Santísima Trinidad, donde el Padre entrega a su hijo, quien se entrega y nos entrega el Espíritu Santo.  
“Amar es dar lo que se Ama”. 
(Juan 3, 16 - 18)
Es algo mágico, es un fruto bueno de esta pandemia, la posibilidad de conectarnos por los medios, superando las distancias físicas, las fronteras. (Valoraban unos cuantos participantes).
En tiempo de incertidumbre, miedo. Donde los lobos y heridas interiores, en el encierro, en la falta de abrazos y mates contenedores… el mal encuentra un clima muy propicio para vencer. Entonces, en estos encuentros, se vive un acompañamiento como bandada, que sostiene y anima a seguir cada uno su vuelo. Y abre la posibilidad a conexiones más personales y profundas, que cada uno elige.
Decía un participante después de la celebración: increíble, como me llovieron llamadas ofreciéndome ayuda, después que compartir mi dificultad personal y familiar.
La celebración contó con 25 a 35 conexiones, unas 45 personas  participando. Mayoría de Bolivia. No faltaron niños desde el Pinar y Santa Cruz.

- BENDICIÓN FINAL, con canto, Jessica, Pocha… desde Campana y Ombúes de laValle (Uruguay)
Hoy invoco la bendición de Dios Trinidad, Tumpá Dios, para bendecir y ser bendecida por medio de ustedes, bendecir a los que están por primera vez en éstas juntadas, a los que son parte del Vuelo Colibrí desde el 2003 y  a los que se han tejido en estos 17 años de inexplicable vuelo.
El, sigue bendiciendo esta amistad "hermanada" que nos caracteriza como un poco locos… abiertos a lo nuevo, con memoria histórica.
Quiero que sientan ésta bendición como yo la sentí el año pasado cuando el Espíritu me "sopló" hacia Bolivia...y mientras estaba allá, sentí las manos de toda esta gente querida llevándome y apretando las mías como diciendo..: "vamos.. esto es lo tuyo.. tú puedes" … y pude gracias al calor de las hermanas Franciscanas y del pueblo Guaraní.
Ahora en esta celebración, volvemos a vivir esa fraternidad dada por el Espíritu: “el sábado pasado se integraron Lucy y Nelson, y hoy nos reciben en su casa, poniendo todo a nuestra disposición.  Que la bendición de Dios sea para TODOS nosotros... en el Nombre del Padre…del Hijo y del Espíritu Santo.. Algo está pasando… (Pocha)
En ésta BENDICIÓN, escuchamos un par de canciones con la dulce voz de Jésica..

sábado, 6 de junio de 2020

TRABAJANDO COMO TAXISTA

AMAR ES DAR LO QUE MÁS SE AMA

La “rubia” … Emilia, es una amiga, que en estos día he tenido muy presente, y que me ayudado mucho a entender y vivir la espiritualidad cristiana... el Amor de Dios.

En el año 2000 en los primeros años de ordenado sacerdote, vivía en la ciudad de Treinta y Tres. Luis Arturo era mi párroco y junto a las comunidades vivimos experiencias muy profundas.

La “rubia” era una de mis clientas, en mi trabajo de Taxista. Ella llegaba cada viernes de José Pedro Varela, a las 19 horas en la empresa Nuñez. Cada viernes yo la esperaba, y la llevaba a su lugar de trabajo. Era un prostíbulo en uno de los barrios olimareños.

Ella se regresaba el lunes a la mañana, en un horario en que yo no trabajaba. Solo una vez, un domingo a la madrugada me llamo, sabiendo que era la única noche que yo trabajaba de corrido. La fui a buscar a su trabajo; algo le había ocurrido a su hijo y tuvo que volver a su hogar antes de tiempo y realmente estaba “irreconocible” en su vestimenta, peinado y aliento… casi no se podía sostener de pie.

Al comienzo, cada viernes, la comunicación era muy superficial. El tema siempre era el tiempo, alguna noticia trágica de la prensa…. Y nada más que eso. Yo la tenía como clienta por la “rubia” y ella me llamaba “mi taxista”. Lo que más valoraba en ella era que siempre me dejaba de propina... el cambio.

Hasta que algún día en pueblo chico todo se sabe… Y enseguida que subió me pregunto si "yo era cura". Me sonreí y le dije que sí, que vivía en el barrio Nelsa Gómez, y pertenecía a la parroquia San José Obrero.
Y ella se mantuvo en silencio hasta que llegamos al destino. Y ahí “de locataria” en su barrio, con una muy pobre bombita de luz roja, que casi no alumbraba, se ve que se sintió con mucho poder para dialogar.

Con su mano en la cartera, se tomó tu tiempo para sacar el dinero, y me pregunto varias preguntas que no me daba tiempo a contestar... y seguía con otra:
- “si yo sabía en que trabajaba ella”
“si la iba a seguir trayendo”…
“si no sentía vergüenza de andar con ella”…
“que decía la gente de mi iglesia que fuéramos amigos”…

Ahí la corte, cuando dijo esa palabra, que realmente me emociono que la dijera: Amigos. Entonces me salió preguntarle:
- “Como se sentía ella tener un amigo cura”.

Y fue muy fuerte escucharla decir que:
- cuando se enteró que yo era cura, le contó orgullosa, a su hijo que tenía un amigo cura en Treinta y tres. En eso la llama un hombre, casi a los gritos desde la casa. Y ella me pago y no solo no espero las monedas que le sobraban, sino que puso una chalita más de dinero. Me di cuenta del regalo, después que ella se había bajado del auto y entrado a su lugar de trabajo.

El próximo viernes, me prepare para el encuentro, pero me primerio; enseguida que subió me pregunto:
- ¿Usted padre cómo se llama?
Le respondí: - Nacho.
Y le pregunte si le molestaba que le preguntara su nombre. Parece que lo estaba esperando. Inmediatamente me contestó:
- “Soy Emilia y mi hijo José, tiene siete años y la va muy bien en la escuela. El fin de semana se queda con los abuelos”.
Realmente creo que ese viaje de los viernes los dos lo esperábamos. Varias veces había un colega taxista delante de mí en la agencia, y ella les decía que tomaría "su taxi, el del amigo padre Nacho". Lo decía con mucha alegría.

Bueno fueron muchas las charlas… algunas interrumpidas por el dueño del trabajo, que al darse cuenta que estábamos afuera, la llamaba con algún grito.

Un día me trajo un crucifijo para que le bendijera, que era un regalo para su hijo. Contándome que tenia problemas de movimiento, y que el padre los abandono al nacer, cuando se enteró de su discapacidad.

Siempre Emilia, tenía mucho cuidado, de cubrirse la pollera, que era muy corta, la cubría con el saco o con la cartera. Y todos los viernes era feliz de ser mensajera entre los saludos que nos mandábamos uno a otro con su hijo. Yo lo cachava mucho por los resultados del futbol. Y un día me mando un dibujo del escudo de Peñarol que era mi cuadro y el de Nacional que era el suyo unidos por una cruz…

LA PALABRA BÍBLICA de este fin de semana nos presenta a Dios mismo, por Amor entregándonos lo que más Ama, su único Hijo.

ME PREGUNTO, ¿Cómo despertar el Amor en nuestras relaciones humanas? Para que cada uno pueda dar lo mejor de sí.

UNA LINDA TAREA, puede ser:
A) - escribir agradecidamente, los gestos, y actitudes de Amor, que otros han tenido con nosotros.

B) – escribir algunos gestos y actitudes de amor que hemos tenido, con los menos amados.

C) – por medio de una llamada, un mensaje, una visita, hacer llegar nuestro agradecimiento a algunos que nos han hecho experimentar el Amor verdadero: “el que se da sin esperar nada a cambio”. o comunicarnos con alguien que sepamos le hará bien nuestra presencia.

martes, 2 de junio de 2020

Pentecostés Colibrí - Segundo encuentro zoom

Las velas se encendieron desde;
- Santiago de Chile y España
 - La Rioja, Corrientes, Buenos Aires, (Argentina)...
- Sucre, Santa Cruz, Camiri, Gutiérrez, Villa Montes (Bolivia)...
- Montevideo, Durazno, Melo, El Pinar, (Uruguay)
 - Puerto Rico... por primera vez con

Fueguitos, luces y calores... en todas las formas, en todos los tamaños y aun aquel que no tenía velas, era en sí una llama viva por entero. 

Los fueguitos de América Latina y de más allá, dieron silencios, palabras, escuchas, recuerdos, y lágrimas como perlas del más profundo Amor. Pequeñas ofrendas de la rutina, sentido de vida y respeto, coincidencias desde todos los lugares...
Con un sentir universal, y ecológico, no faltó la voz contra el racismo y la defensa de la casa común.. 

Sigue siendo difícil describir un encuentro Colibrí, porque aún en la virtualidad se superan y uno queda con un popurrí de sentimientos y emociones que aparecen en una lluvia de pequeñas oraciones. Quien estuvo allí entiende.

Las palabras sonaban haciéndose música en muchos ritmos e informaban los ecos de los gritos de los inocentes del sistema y de nuestra propia desesperación y miedo, pero andaba Jesús caminando entre nosotros, él también supo ser una “virtualidad iluminada”. A veces los tiempos se parecen.

¿Qué nos dejará esta Pandemia?, además de un acto de pensar interior. Y acaso no es eso el mayor acto de coraje que debe tener el ser humano, el de mirarse a sí mismo, no para reconocer el ego, sino más bien reconocer aquello que nos hace humanos, el miedo, la rabia, el amor, el perdón, superar lo malo y crecer en lo bueno, ese es el camino. Ofrecer al fin el corazón, primero así mismo, luego a los demás, pero no en ímpetus heroicos sino quizás en pequeños signos como aquellos en que hoy nos hemos ofrecido.
Con la certeza de que la muerte no tiene la ultima palabra... y que el dueño de la vida hace crecer al bosque diverso, mientras voltean a el árbol y lo trozan los grandes medios de comunicación...
Siendo amigos del tiempo, y no queriendo dejar a nadie atrás, que se quiere sumar, estuvieron muy presentes los que no se pudieron conectar... pero ESTÁN... desde Paraguay, Brasil, el Salvador, México...

Como las brasas están encendidas, TATAENDI, en esta noche, pariendo un inédito amanecer, sintiendo la necesidad de dar de beber al Espíritu... 
¿Sera el proximo sabado? 
Dios sabrá cuando...
Carola Silva Cardona