viernes, 22 de mayo de 2015

SANTO OSCAR ROMERO - PENTECOSTÉS PARA NOSOTROS IGLESIA

Este fin de semana festejamos el cumpleaños de nuestra Iglesia. Es Pentecostés, se celebra la venida del Espíritu Santo y el inicio de las actividades de la Iglesia.

Lectura del santo evangelio según san Juan (20,19-23):
           "Al anochecer de aquel día, el día primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: «Paz a vosotros.»
           Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: «Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo.»
            Y, dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.»
Es bueno recordar nuestro nacimiento, saber en qué circunstancia Jesús nos envía su espíritu.  Cuatro palabras claves son: al anochecer, en una casa, en comunidad, con miedo.
ANOCHECER: Es el final del de un día, que puede ser el final de una etapa de luz en nuestra vida. Es un tiempo de oscuridad, donde quizás no se vea el camino a seguir.
CASA: Es el lugar de la familia, de los amigos, de los compañeros, de la cotidianidad. Ahí en los lugares  y realidades consideradas “paganas” por los religiosos de la época.
COMUNIDAD: Donde dos, tres o más estén reunidos en mi nombre ahí me haré presente, dice Jesús. No es un Dios individualista ni es necesaria una multitud para tener una experiencia espiritual.
MIEDO: El pastor busca la oveja perdida, el médico vino para los enfermos y la misericordia es para quien la necesita.
Que mejor día para beatificar a Monseñor Romero, quien da testimonio en El Salvador para todo el mundo, de que en la realidad oscura impuesta por los grandes  intereses económicos, apoyados por la violencia política-militar, cuando los hombres sufren y luchan junto al pueblo oprimido, el Espíritu Santo hace que la semilla enterrada de muchos frutos. Sin quitar los estimas de la cruz, trasmite paz y perdón, apoyando la liberación justa dispuestos a dar la vida y perdonar…

Las mujeres y varones “espirituales” son personas que transitaron la noche en la cotidianidad del trabajo, la política, en las relaciones humanas, desde una comunidad, es decir junto a otras y otros… El Espíritu les dio la energía para superar los miedos, las fragilidades, los pecados personales y aportar a la construcción del Reino de Dios.

El papa Francisco acepta para toda la Iglesia el regalo del pueblo salvadoreño que hace mas de 35 años reconoce a Oscar Romero como santo. Y seguramente desea el mismo Francisco para Él y para cada uno de nosotros esa cercanía a los oprimidos dispuestos a dar la vida, al igual que Jesús nuestro maestro, por la liberación y el perdón de personas concretas y realidades en situación de injusticia.
Nacho

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