miércoles, 24 de septiembre de 2014

En el camino de los intentos, con mis amigos... Flor Fontes

 "Siendo que hace tan solo horas comenzó la primavera, escribo con el sentimiento del florecer que trae consigo la mas linda estación del año, desde mi punto de vista. Una noche increíble que acompañó y dio bienvenida a varios de los presentes ayer en “el pastito”, Casabó.
Y así como esas flores que deseo ver nacer, abrir, brillar en plenitud bajo el sol con todo lo que traen para brindar a este mundo; así quiero yo también florecer.
Pienso en lo vivido desde hace unos meses a esta parte. Arrancar el año dando una mirada hacia mi misma, encontrarme con la alegría y la vida cotidiana de los Colibríes en Montevideo primero y luego en la Laguna Merín, que sin saberlo, los estaba esperando…
Luego el viaje a Brasil, los encuentros que se dieron en esas tierras hermosas. El “perderme” en la búsqueda de mi misma, para lograr encontrarme. Abrir el corazón y la cabeza a otra cultura, a otras formas de vivir y pensar que en mucho se parecen a las nuestras, y en otras tantas cosas no. A partir de la distancia valorar profundamente cada aspecto de mi vida que se me ha regalado; cada persona que encontré y que hoy camina a mi lado, aún estando a varios kilómetros de distancia. Extrañar los encuentros que propicia compartir un mate hasta con un desconocido; pero encontrar personas increíbles también en estas tierras vecinas. 
Vivir cada día procurando tener a Dios presente desde lo cotidiano, desde el actuar y en el encuentro con otros..vivir también cada día totalmente agradecida con Dios y la vida por las oportunidades que nos regala, que a veces llegan de formas maravillosas, casi que presentados en cajistas
de regalo hermosamente envueltos, y otras llegan de formas tal vez no esperadas, impensadas, o siendo de una forma que no era la deseada. 
Pero que como dice Spangemberg,
  “ las oportunidades
 aparecen a cada instante;
 no aparecen como queremos, 
aparecen como necesitamos”. 
Y a partir de eso entender que siempre se nos presentan oportunidades, y frente a las tormentas que nos desafían, podemos aferrarnos a la fe, aferrarnos  a quienes nos rodean y llegaron a nuestras vidas para vivir juntos lo bueno y lo no tan bueno. 
Porque de eso se trata vivir: 
encontrarse, compartir caminos, experiencias,
 dolores, heridas y crecimientos.
Porque de las heridas también aprendemos.
Así volví al paisito, con muchas ganas de abrazos y mimos uruguayos, con ganas de seguir compartiendo mi vida con quienes de alguna manera nos elegimos mutuamente  para caminar juntos. Compartir los encuentros con otros, pero también compartir con los otros los encuentros que tenemos con nosotros mismos, que nos conectan con todo, con la tierra, con nuestra luz, con Dios y con la vida en plenitud máxima. 
Porque cuando 
nos encontramos a nosotros mismos
 abrimos las puertas a todos los encuentros
 que estaban esperando para darse.
Hoy doy gracias a Dios por cruzar mi camino con el de tantas personas riquísimas en experiencias, en vida, en amor y luz. Gracias por cada abrazo de bienvenida, por cada mirada y sonrisa que traen los encuentros y reencuentros, por la sencillez del compartir la fe en comunidad como lo fue en Rodó, ayer en Casabó, y todos los días a través de intercambiar textos, mensajes, fotos, videos. Gracias porque el amor que se siente cuando el otro te recibe con el corazón abierto no tiene precio.
Es en esos gestos tan simples
 como la mirada acogedora, 
el abrazo, la sonrisa
 o el silencio compañero
 donde entiendo que todos vamos hacia el mismo lado, 
siguiendo lo que Jesús nos enseñó con su vida, 
buscando siempre el esfuerzo por ser coherente
 entre lo que creemos desde el corazón
 y lo que hacemos cada día. 
En esa búsqueda cotidiana es donde nos vamos encontrando, 
que siga así !
Flor Fontes

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